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    Guía completa para optimizar la función renal: mejora de los sistemas de desintoxicación

    Comprehensive guide to optimizing kidney function:

    Los riñones se encuentran entre los órganos más críticos del cuerpo humano. Desempeñan un papel vital en el mantenimiento de la homeostasis al filtrar los productos de desecho de la sangre y regular funciones corporales esenciales. Los riñones actúan como filtros que eliminan toxinas, exceso de sales, glucosa, urea, amoníaco y otros productos de desecho metabólico para mantener el equilibrio hídrico del organismo y los niveles de electrolitos.

    Además, contribuyen a la regulación hormonal, la contracción muscular y la actividad eléctrica del corazón, asegurando funciones corporales adecuadas como el mantenimiento de la presión arterial y la producción de energía.

    Este artículo explora formas de apoyar la salud renal, mejorar la desintoxicación y prevenir posibles problemas. Seguir estos pasos puede ayudar a proteger los riñones y mantener una buena salud general.

    Las principales funciones fisiológicas de los riñones

    1. Filtrado de desechos

    Los riñones eliminan del cuerpo sustancias tóxicas como urea, amoníaco, exceso de sales, glucosa y ácidos grasos mediante la formación de orina (excreción). Este sistema garantiza que los desechos nocivos no se acumulen en los vasos sanguíneos, lo que previene posibles daños a tejidos y órganos.(1)

    La filtración glomerular es el primer paso en la formación de la orina, impulsada por la presión hidrostática a través de una barrera de filtración de tres capas que impide el paso de las células sanguíneas y de las proteínas grandes. La presión neta de filtración resultante depende del equilibrio entre la presión del líquido en los capilares glomerulares, la presión hidrostática capsular opuesta y la presión osmótica coloidal. La tasa de filtración glomerular (TFG), que por lo general oscila entre 120 y 125 mL/min, refleja la presión neta de filtración, la permeabilidad de la membrana y el área superficial total.(2)

    2. Regulación del equilibrio hídrico

    Los riñones desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de una hidratación adecuada al regular el equilibrio entre la ingesta y la eliminación de agua. También filtran el exceso de sales y minerales, como el calcio, garantizando que los líquidos corporales permanezcan isotónicos y que los niveles de electrolitos estén equilibrados.

    Los seres humanos tienen un mecanismo fisiológico de la sed muy sensible para equilibrar el agua corporal, pero a menudo beben por razones no reguladoras, como el sabor o el contexto social. Aunque los riñones pueden gestionar excedentes o déficits de agua a corto plazo, la disponibilidad de bebidas endulzadas o alcohólicas en las sociedades más prósperas con frecuencia genera confusión sobre la necesidad real de beber.(3)

    3. Apoyo a los procesos metabólicos

    Los riñones apoyan funciones metabólicas como la producción de energía, la regulación hormonal y la contracción muscular:

    • Regulación hormonal: Los riñones regulan hormonas como la insulina (GI) y la hormona del crecimiento, esenciales para el metabolismo.(4-5)
    • Producción de energía: Durante el ejercicio, los músculos generan ácido láctico, que los riñones convierten en ácido acético para evitar la acumulación de productos de desecho tóxicos.(6)

    4. Formación de orina

    El proceso de formación de la orina implica interacciones complejas:(7)

    • El sistema urogenital (riñones) filtra la sangre y produce orina.
    • El sistema circulatorio apoya este proceso al aportar los nutrientes necesarios.
    • El sistema nervioso autónomo controla el flujo urinario, garantizando una gestión eficiente de las necesidades corporales.

    5. Manejo de la deshidratación

    Una hidratación adecuada es crucial para la función renal.(8) La deshidratación puede provocar:

    • Disminución de la producción de orina (disuria)
    • Agotamiento de minerales y electrolitos esenciales en el cuerpo
    • Reducción de la eficiencia de filtración
    Comprehensive guide to optimizing kidney function:

    EQUILIBRIO DE LOS LÍQUIDOS CORPORALES

    Aproximadamente el 65 % del cuerpo humano consiste en agua. La deshidratación de apenas unos pocos puntos porcentuales perjudica de forma significativa el rendimiento general. La regulación del equilibrio de líquidos del cuerpo es uno de los principales mecanismos de regulación.

    Un ser humano puede sobrevivir sin alimentos durante períodos prolongados, pero tan solo 3–5 días sin líquidos probablemente conducirán a la muerte. Del mismo modo, una ingesta suficiente de líquidos durante y después del ejercicio es primordial. El cuerpo solo puede absorber una cantidad relativamente pequeña de líquido bajo esfuerzo. Este volumen varía entre 300 y 1,200 mililitros por hora.(9)

    Según las directrices oficiales, se debe beber al menos 1–1.5 litros de agua al día, preferiblemente 2–3 litros, según el nivel de actividad diaria y la temperatura del aire.(10) La ingesta diaria de líquidos debe aumentarse en al menos un litro por cada hora de ejercicio. Las personas mayores también deberían beber más líquidos debido a la menor capacidad de sus riñones para filtrar la orina.(11) Un indicador sencillo de una hidratación suficiente es el color y el volumen de la orina. 

    La orina de color amarillo claro y un volumen urinario considerable indican que el equilibrio de líquidos del cuerpo es correcto. Por el contrario, la orina de color oscuro y un volumen urinario pequeño son indicativos de deshidratación.(12) Por otro lado, una orina completamente incolora indica que la ingesta de líquidos es excesiva o se ha realizado con demasiada rapidez.

    El papel de la dieta en la optimización de la función renal

    El papel de los antioxidantes en el apoyo a la función renal

    Los antioxidantes neutralizan los radicales libres generados durante la respiración celular, protegiendo a los riñones del estrés oxidativo causado por factores ambientales como el humo, la contaminación y hábitos perjudiciales como el consumo excesivo de alcohol.(13) 

    Estos incluyen:

    • Bayas: Ricas en vitamina C y antioxidantes (especialmente polifenoles), protegen frente a las enfermedades crónicas al tiempo que apoyan la función renal.
    • Frutos secos y semillas: Contienen flavonoides que protegen frente al envejecimiento prematuro y apoyan la salud del sistema inmunitario, beneficiando indirectamente la función renal.
    • Verduras de hoja verde: Como las espinacas y la col rizada, son excelentes fuentes de vitaminas, minerales y antioxidantes (incluidas las vitaminas A, C y E) que ayudan a neutralizar los radicales libres en el cuerpo. Sin embargo, consumir demasiada col rizada y espinaca crudas puede aumentar la acumulación de oxalato en el cuerpo, lo que puede predisponer a la formación de cálculos renales.(14)
    • Chocolate negro: Contiene compuestos como la epicatequina, que combaten los radicales libres al mismo tiempo que mantienen el equilibrio de nutrientes. Curiosamente, el consumo de chocolate negro puede aumentar la oxigenación medular renal, lo que conduce a una mejor función renal.(15) Sin embargo, consumir demasiado chocolate negro puede aumentar la carga de oxalato y el riesgo de cálculos renales.

    Dietas optimizadas en proteínas para una función renal óptima

    Las proteínas son fundamentales para la reparación muscular, la señalización nerviosa y la regulación hormonal, todo lo cual apoya la salud renal. En personas sanas, una dieta alta en proteínas no es perjudicial para los riñones. Sin embargo, restringir la ingesta de proteínas reduce el estrés renal y alivia la insuficiencia en las personas que ya sufren insuficiencia renal.(16-17) De hecho, se ha observado que la proteína reduce la presión arterial y, por lo tanto, alivia el estrés al que están sometidos los riñones.(18)

    Al mejorar la función renal mediante la nutrición, el enfoque se centra en una dieta antiinflamatoria y rica en nutrientes.(19) Mantener los intestinos en buen estado también es importante para la función renal. En particular, el síndrome de intestino permeable puede provocar que toxinas se liberen a la circulación, causando potencialmente daño renal.(20) Los estudios han encontrado que una dieta proinflamatoria, como la SAD (Standard American Diet), perjudica significativamente la función renal.(21)

    En caso de función renal alterada, se recomienda limitar, al menos temporalmente, la ingesta de sodio, potasio y fósforo procedente de los alimentos.

    El papel de la fibra en el apoyo a la salud renal

    La fibra contribuye a la regularidad intestinal al aumentar el volumen de las heces y mejorar el tiempo de tránsito. Esto reduce el estreñimiento y favorece la eliminación eficiente de productos de desecho. Una ingesta adecuada de fibra también promueve bacterias intestinales beneficiosas, conocidas en conjunto como microbioma intestinal, que ayuda a descomponer los nutrientes e influye en cómo se procesan las toxinas antes de entrar en el torrente sanguíneo.

    Un microbioma intestinal bien equilibrado puede reducir la producción de compuestos como el sulfato de p-cresilo y el sulfato de indoxilo, que suponen una carga adicional para los riñones. Cuando circulan menos toxinas, los riñones pueden concentrarse en filtrar los subproductos metabólicos habituales. Los ácidos grasos de cadena corta procedentes de la fermentación de la fibra también ayudan a mantener la mucosa intestinal, reducen la inflamación y regulan diversas vías metabólicas que afectan a la salud renal.(22)

    Las investigaciones emergentes indican que el intestino y los riñones mantienen una comunicación bidireccional, a veces llamada el "eje intestino-riñón". Una dieta rica en fibra favorece un entorno microbiano positivo, reduce la carga tóxica y protege la función renal. Al mejorar la absorción de nutrientes y la integridad de la barrera intestinal, la fibra crea un entorno interno más saludable que beneficia indirectamente a los riñones.(23)

    Los alimentos y suplementos que apoyan la función renal incluyen:

    • En general, los alimentos ricos en flavonoides apoyan la función renal(24)
    • Arándanos (ricos en antocianinas)(25)
    • Arándanos rojos (mejoran el estado de las vías urinarias y los uréteres e inhiben las infecciones)(26)
    • Alimentos alcalinos como verduras, bayas y frutas (una elevada carga ácida en la dieta perjudica la función renal)(27)
    • Resveratrol (las pruebas en animales han encontrado que reduce la inflamación y el estrés oxidativo en los riñones)(28)
    • Diente de león(29)
    • Curcumina(30)
    • Ortiga (reduce la presión arterial y actúa como diurético)(31)
    • Silybum marianum (cardo mariano)(32)
    • Reishi (las pruebas en animales han encontrado que inhibe el daño renal)(33-34)
    • Schisandra (baya de cinco sabores) (hallazgos de pruebas en animales)(35)
    • Zumo de limón (inhibe la formación de cálculos renales)(36)
    • Vitamina C (las pruebas en humanos y animales han encontrado que protege los riñones en relación con la enfermedad renal)(37-39)
    • El uso excesivo de vitamina C puede ser un factor predisponente para los cálculos renales (al menos en hombres)(40)
    • Los antioxidantes, en general, pueden ser útiles en las etapas tempranas del deterioro de la función renal(41)
    • La deficiencia renal provoca una producción alterada de óxido nítrico (NO); por lo tanto, los alimentos que aumentan la producción de NO (y los aminoácidos) pueden ayudar a mejorar la función renal(42)
      • Remolacha
      • Arginina
      • Malato de citrulina
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    Los factores del estilo de vida que mejoran la función renal incluyen:(43-45)

    • Evitar fumar (o dejar de fumar)
    • Ejercicio moderado que fortalezca el sistema circulatorio
    • Ingesta suficiente de líquidos
    • Buen control del azúcar en sangre y evitar la diabetes
    • Mantener un peso corporal normal
    • Mantener un nivel normal de presión arterial

    Monitoreo y pruebas de la función renal

    Al realizar análisis de laboratorio anuales, también es esencial hacer pruebas completas de la función renal. Estas incluyen las siguientes:

    • Niveles de electrolitos (sodio y potasio): Garantizan una hidratación adecuada y el equilibrio de sal.
    • Nitrógeno ureico en sangre (BUN): Mide la eficiencia de la filtración renal.
    • Creatinina: Indica la gravedad de la enfermedad renal o la recuperación.
    • Cistatina-C: Un marcador más delicado del daño renal que la creatinina.

    Sodio

    El sodio es el sexto elemento más común en la corteza terrestre y uno de los macrominerales principales. Su símbolo químico es Na. El sodio se encuentra en todos los animales y en muchas plantas como sal o cloruro de sodio (NaCl). Un ser humano adulto que pesa 70 kg contiene aproximadamente 100 g de sodio, con un 40 % localizado en los huesos y un 60 % en los fluidos celulares e intercelulares.

    El sodio (y el cloruro) funcionan en el líquido extracelular regulando la presión arterial y el volumen del líquido extracelular. Esto incluye el plasma sanguíneo, el líquido intersticial (intercelular) y el líquido transcelular (líquido cefalorraquídeo, líquido sinovial, etc.). Regular este equilibrio es crucial para el potencial de membrana celular y la bomba sodio-potasio-ATPasa (véase la sección "Potasio" para más información). La función y el número de estas bombas varían según la actividad física, el ayuno, la edad, diversas hormonas y la medicación.

    El sodio es el catión principal en el líquido extracelular (cf. el potasio, que es el catión principal en el líquido intracelular). Su presencia fuera de las células es 10 veces mayor que dentro de las células.(46)

    HIPONATREMIA

    La hiponatremia, o nivel bajo de sodio en la sangre, puede desarrollarse por diversas razones. En general, el cuerpo se esfuerza por mantener un nivel estable de sodio en la sangre. La hiponatremia muy rara vez se debe a una cantidad insuficiente de sodio en los alimentos. El exceso de sodio en los alimentos no conduce a un exceso de sodio en la sangre, ya que los riñones filtran el sodio sobrante.

    En la práctica, la hiponatremia puede desarrollarse de dos maneras: debido a una pérdida grave de sodio o a un exceso de agua en el cuerpo (hiponatremia dilucional). En este último caso, todos los líquidos corporales se diluyen, lo que provoca una disminución de los niveles de sodio. Por lo general, la hiponatremia se debe a un exceso de agua en el cuerpo. La hiponatremia causada por pérdida de sodio puede producirse tras varios días de diarrea intensa y vómitos. Esto suele requerir atención hospitalaria e hidratación intravenosa. La hiponatremia es más frecuente en las personas mayores, en particular en individuos con enfermedades de larga duración como enfermedad cardiovascular, cáncer o diabetes.(47)

    Los síntomas de la hiponatremia incluyen:

    • Dolor de cabeza
    • Náuseas y vómitos
    • Calambres musculares
    • Fatiga
    • Desorientación
    • Desmayo

    Muchos fármacos constituyen un factor predisponente para la hiponatremia, en particular cuando se toman en dosis altas durante un período prolongado. Entre ellos se incluyen los diuréticos, los inhibidores de la ECA, los antiinflamatorios, los analgésicos a base de opiáceos, los ISRS, los antidepresivos tricíclicos, la carbamazepina y la lamotrigina. Otro factor predisponente para la hiponatremia es el entrenamiento excesivo de resistencia, que a menudo implica beber en exceso.(48)

    HIPERNATREMIA

    La hipernatremia, o niveles elevados de sodio en la sangre, puede desarrollarse por diversas razones. El nivel de sodio en sangre aumenta cuando la persona está deshidratada, es decir, tiene una ingesta insuficiente de agua o pierde cantidades excesivas de agua a través de los riñones. Esto no ocurre en una persona sana, ya que se activa el centro de la sed en el cerebro y la deshidratación se previene bebiendo agua. Si el centro de la sed no funciona correctamente y la ingesta de agua es insuficiente, las consecuencias pueden incluir deshidratación e hipernatremia. Esto puede ocurrir, por ejemplo, en personas mayores con anomalías en la función cerebral.(49) A veces, la hipernatremia también puede aparecer en relación con diarrea y vómitos intensos, que provocan una pérdida excesiva de agua.

    Una gran mayoría de la ingesta de sodio proviene de la sal contenida en los alimentos. Sin embargo, una ingesta excesiva de sodio procedente de la dieta no causa hipernatremia en individuos sanos. Esto se debe a que los alimentos ricos en sodio provocan sed, lo que a su vez aumenta la ingesta de agua. Al mismo tiempo, los riñones filtran el sodio excedente. La hipernatremia grave implica niveles de sodio en sangre superiores a 155 nmol/L (siendo el rango normal de 137–145 nmol/L).

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    INGESTA DE SODIO (SAL) A TRAVÉS DE LOS ALIMENTOS

    La recomendación oficial de ingesta mínima de sodio en Finlandia es de aproximadamente 1.5 gramos al día. La guía poblacional para la ingesta máxima de sal en adultos es de hasta 5 g/día, el equivalente a 2 g/día de sodio.

    La ingesta media de sal (NaCl) en hombres finlandeses adultos (de 25 a 64 años) es de 8.9 g al día (3.5 g de sodio) y en mujeres adultas (de 25 a 64 años) es de 6.5 g al día (2.6 g de sodio). Según el estudio FinRavinto 2012, la recomendación para los hombres es menos de 7 g/día (Na 2.4 g) y para las mujeres menos de 6 g/día (Na 2.8 g) (cf. Directriz actual de 5 g/día). Los resultados sugieren que los finlandeses consumen suficiente sal (a menudo en exceso) en comparación con las directrices.

    Cabe señalar que, aunque una ingesta excesiva de sal (más de 6 g/día) se vincula con la presión arterial alta, una ingesta baja de sal (menos de 3 g/día) supone un riesgo para la salud aún mayor.(50) Otro factor importante es que los finlandeses consumen demasiada sal de mesa refinada de baja calidad, carente de otros minerales. Algunas personas son más sensibles a la sal que otras. Según las estimaciones, aproximadamente el 26% de las personas con presión arterial normal y el 51% de las personas con presión arterial alta son sensibles a la sal.(51)

    La cantidad diaria recomendada (RDA) de sal en Estados Unidos ha sido de hasta 5.8 g/día (equivalente a 2.3 g de sodio). Según los estudios, unas directrices inferiores a estas no son beneficiosas y pueden incluso ser perjudiciales para personas con diabetes, enfermedad renal o enfermedad cardiovascular.(52)

    En 2019, el Food and Nutrition Board (FNB) de la National Academy of Medicine revisó las Ingestas Dietéticas de Referencia (DRIs) del sodio. El FNB no encontró pruebas suficientes para determinar un Requerimiento Promedio Estimado (EAR) y derivar una Cantidad Diaria Recomendada (RDA). En su lugar, establecieron una ingesta adecuada (AI) para el sodio.(53)

    Resumen:

    En general, las personas consumen demasiada sal de baja calidad (sal oculta, sal refinada añadida) y una cantidad insuficiente de sal rica en minerales. Se puede consumir demasiada o muy poca sal. Una ingesta excesiva de sal y una ingesta insuficiente de potasio pueden perjudicar la salud.

    Sustituya la sal por una de alta calidad (véase el final del capítulo). Consuma abundantes verduras, bayas y frutas para asegurar una ingesta óptima de potasio.

    MEDICIÓN DE LOS NIVELES DE SODIO EN EL LABORATORIO:

    El equilibrio del sodio corporal se mide principalmente a partir de la sangre (plasma o suero). La excreción de sodio puede evaluarse midiendo los niveles de sodio en la orina. El sodio en la orina depende de la ingesta de sodio (sal) a través de la alimentación. Se excretan cantidades mayores cuando la dieta es rica en sodio o en caso de daño del corpúsculo renal, deficiencia de la glándula suprarrenal, o debido a diuréticos. Si hay poco sodio en la orina a pesar de una ingesta normal de sodio en la alimentación, el hallazgo puede sugerir niveles bajos de sodio en el cuerpo.(54)

    Intervalo de referencia típico (S-Na):

    Adultos: 137–145 nmol/L

    ALIMENTOS CON EL MAYOR CONTENIDO DE SODIO (fuente: la base de datos Fineli)

    Las cifras a continuación se refieren a los niveles de sodio. La cantidad de sal (NaCl) puede calcularse multiplicando este valor por 2.548.

    • Sal de roca del Himalaya (38,069 mg / 100 g)
    • Sal marina (37,600 mg / 100 g)
    • Bicarbonato de sodio (27,360 mg / 100 g)
    • Sal mineral (21,000 mg / 100 g)
    • Polvo de hornear (11,800 mg / 100 g)
    • Arenque en salmuera, conservado en barril (4,960.9 mg / 100 g)
    • Anchoas (4,140 mg / 100 g)
    • Huevas, con sal (2,039.5 mg / 100 g)
    • Aceitunas, de media (1,920 mg / 100 g)
    • Bacon, frito (1,342.5 mg / 100 g)
    • Pez blanco ahumado en caliente (1,090 mg / 100 g)
    • Caviar, huevas de esturión (991.4 mg / 100 g)

    Los alimentos ricos en sal oculta de baja calidad incluyen salsa de soja, metworst (salami), muchos productos sustitutivos de comidas, alimentos enlatados, pan, galletas saladas, galletas, chips y patatas fritas, mostaza, ketchup, queso procesado, embutidos, salchichas y multitud de alimentos preparados.

    PRODUCTOS DE SAL DE ALTA CALIDAD RECOMENDADOS PARA COCINAR:

    • Sal de Kalahari & sal desértica de Oryx
    • Sal de roca del Himalaya/sal rosa/sal cristalina
    • Sal negra
    • Sal marina celta
    • Sal marina de Guerande
    • Sal marina
      • Por ejemplo, escamas de cristales de sal marina pura Maldon
    • Pansalt
      • Contiene menos sodio y más potasio
      • Adecuada para quienes tienen deficiencia de potasio y también presentan un problema de exceso de sodio

    Potasio

    El potasio es uno de los principales macrominerales del cuerpo. Es un catión (un ion con carga positiva). El símbolo químico del potasio es K. El potasio es uno de los principales minerales de la naturaleza. Es esencial para tanto los animales como las plantas.

    El cuerpo humano contiene más de 100 gramos de potasio. Es un electrolito esencial en las células y su principal catión positivo. Esto significa que el potasio mantiene, por ejemplo, el potencial de acción de las neuronas utilizado para transmitir los impulsos nerviosos. A la inversa, el principal catión fuera de las células es el sodio (Na+). El potasio también es necesario para la síntesis normal de proteínas en los músculos.

    El sodio regula el transporte de potasio y sodio a través de las membranas celulares mediante la bomba sodio-potasio-ATPasa, que utiliza una molécula de ATP para mover tres iones Na+ fuera de las células y dos iones K+ hacia el interior de las células. Esto mantiene el potencial de acción de las membranas celulares. Se estima que la función de estas bombas de la membrana celular supone el 20–40 % del gasto energético en reposo de un adulto humano. Estas bombas regulan, por ejemplo, el paso de los impulsos nerviosos, las contracciones musculares y las funciones eléctricas del corazón. Además de las funciones mencionadas, el potasio se requiere como cofactor de la piruvato quinasa en el metabolismo de los carbohidratos.(55)

    Los riñones son una parte importante del metabolismo del potasio y están vinculados al metabolismo del sodio. Los glomérulos renales filtran aproximadamente 180 litros de plasma sanguíneo al día, que contienen 600 g de sodio y 33 g de potasio. Si el proceso de filtración de los riñones no funciona con precisión o si la ingesta de potasio procedente de los alimentos es insuficiente, puede desarrollarse una afección potencialmente peligrosa llamada hipopotasemia. Si no se trata, puede provocar la muerte.

    Las condiciones predisponentes de la hipopotasemia incluyen:(56)

    • Vómitos y diarrea intensos (pérdida de potasio)
    • Uso excesivo de laxantes
    • Déficit grave de magnesio
    • Insuficiencia cardíaca
    • Alcoholismo
    • Uso continuado de diuréticos tiazídicos o furosemida
    • Anorexia o bulimia
    • Consumo prolongado de grandes cantidades de regaliz

    Los síntomas de la hipopotasemia incluyen:

    • Fatiga y agotamiento
    • Debilidad muscular y calambres
    • Parálisis intestinal
    • Palpitaciones cardíacas
    • Parálisis muscular (en casos extremos)

    Según estudios epidemiológicos, un mayor consumo de potasio procedente de los alimentos está relacionado con un menor riesgo de ictus. Esto es especialmente cierto en las personas cuya ingesta de potasio procedente de los alimentos era anteriormente relativamente baja y que aumentaron la cantidad de frutas y verduras en su dieta. Una ingesta suficiente de potasio (y magnesio) también se ha relacionado con una mejora de la densidad ósea, especialmente en mujeres y hombres mayores.(57) Los alimentos que contienen potasio suelen ser también ricos en bicarbonato, que actúa como tampón del pH en el organismo. Una ingesta suficiente de bicarbonato ayuda a equilibrar el metabolismo óseo.(58)

    También se ha observado que la ingesta de potasio influye positivamente en la presión arterial; una ingesta elevada de potasio procedente de los alimentos está relacionada con una presión arterial más baja que una ingesta de potasio significativamente menor.(59) Una ingesta diaria de potasio de aproximadamente 4,100 mg se asoció con niveles de presión arterial, en promedio, 2.8/1.1 mmHg (sistólica/diastólica) más bajos en personas sanas y hasta 7.2/2.8 mmHg (sistólica/diastólica) más bajos en personas con hipertensión cuya ingesta de potasio procedente de los alimentos era de solo 1,700 mg/día.(60) Los suplementos de potasio también pueden reducir de forma significativa la presión arterial (-3.11/1.97 mmHg), pero un profesional médico debería aprobar y supervisar cualquier uso de este tipo.(61)

    El uso de suplementos de potasio puede tener efectos secundarios en algunos casos. Estos incluyen:

    • Náuseas y vómitos
    • Molestias intestinales
    • Diarrea

    HIPERPOTASEMIA (NIVELES ELEVADOS DE POTASIO EN SANGRE)

    La hiperpotasemia significa una ingesta excesiva de potasio. Esto no es probable en lo que respecta al potasio procedente de los alimentos, pero cuando el potasio se toma como suplemento, la hiperpotasemia es posible, aunque poco probable. Sin embargo, una revisión finlandesa de Duodecim (2018) afirma: "Los niveles de potasio en la sangre de una persona sana no pueden volverse excesivos aunque se consuman alimentos ricos en potasio o comprimidos de potasio. El exceso de potasio se excreta en la orina por los riñones."

    Por otro lado, se ha observado que dosis únicas de suplementos de potasio superiores a 18 g pueden causar hiperpotasemia grave. En Finlandia, la dosis máxima recomendada de suplemento de potasio es de 3.5 gramos. En EE. UU., la dosis máxima recomendada es de 3,400 mg. 

    Muchos tipos de medicamentos pueden causar hiperpotasemia (incluidos fármacos para la hipertensión que contienen potasio, inhibidores de la ECA, antiinflamatorios y algunos antibióticos como Trimetoprim-Sulfa, heparina, digitálicos, betabloqueantes y alfabloqueantes, y antagonistas de los receptores de angiotensina).

    INGESTA DE POTASIO A PARTIR DE LOS ALIMENTOS

    La ingesta recomendada de potasio para adultos suele ser:

    • Hombres: 3,500 mg al día
    • Mujeres: 3,100 mg al día
    • Mujeres embarazadas: 3,100 mg al día
    • Mujeres en periodo de lactancia: 3,100 mg al día

    La ingesta media de potasio de los hombres finlandeses adultos (de 25 a 64 años) es de 4,100 mg al día; en las mujeres adultas (de 25 a 64 años), es de 3,400 mg al día. Los resultados indican que los finlandeses obtienen suficiente potasio de los alimentos en comparación con las pautas. Si las pautas de ingesta de potasio son suficientes para una salud y un bienestar óptimos es una cuestión que merece la pena considerar. Según los estudios clínicos, la ingesta ideal de potasio para prevenir, por ejemplo, ictus, hipertensión, osteoporosis o cálculos renales es de 4,700 mg/día.(62)

    La ingesta dietética recomendada (RDA) de potasio en Estados Unidos es de 4,700 mg/día para hombres y mujeres y de 5,100 mg/día para mujeres embarazadas. Por otro lado, en Estados Unidos, la ingesta de potasio es muy baja en comparación con Finlandia (2,300 mg/día para mujeres y 3,100 mg/día para hombres).

    MEDICIÓN DE LOS NIVELES DE POTASIO EN EL LABORATORIO

    El equilibrio y los niveles de potasio pueden medirse en el plasma sanguíneo, el suero, los glóbulos rojos o la sangre total. Los niveles de potasio en suero o plasma se utilizan para monitorizar el equilibrio de líquidos y electrolitos y la homeostasis ácido-base. Los niveles elevados aparecen en relación con daño tisular (rabdomiólisis, hemólisis), insuficiencia renal, insuficiencia suprarrenal (enfermedad de Addison), acidosis (en la que el potasio se transfiere desde el interior de las células al espacio fuera de ellas), shock, hipoxia tisular, deficiencia de insulina, intoxicación por digoxina y tratamiento con espironolactona, amilorida o triamtereno.

    Los niveles bajos de potasio se producen debido al uso de diuréticos, a la fluidoterapia que contiene potasio insuficiente, a la deshidratación por diarrea o vómitos, al uso excesivo de laxantes, a la enfermedad renal (nefritis, lesión tubular), alcalosis, hiperaldosteronismo primario y secundario, síndrome de Cushing (hipercortisolismo), ingesta excesiva de insulina y deficiencia de magnesio.

    Rango de referencia típico (S-K):

    • Adultos: 3.6–5.0 nmol/l
    Comprehensive guide to optimizing kidney function:

    LAS MEJORES FUENTES ALIMENTARIAS DE POTASIO (fuente: la base de datos Fineli)

    Las frutas desecadas son ricas en potasio, pero también tienen un alto contenido de azúcar. Debido a ello, no se incluyen en esta lista.

    • Sal mineral (17,880 mg / 100 g), una ingesta diaria de 5 g contiene 894 mg
    • Cacao en polvo (3,490 mg / 100 g), se recomienda cacao en polvo crudo
    • Alga nori, seca (2,840 mg / 100 g)
    • Chocolate negro 80 % (1,754 mg / 100 g)
    • Pistachos (1,042 mg / 100 g)
    • Semilla de cáñamo, entera (859 mg / 100 g)
    • Semillas de calabaza (807 mg / 100 g)
    • Perejil (770 mg / 100 g)
    • Almendras (740 mg / 100 g)
    • Carne de pollo picada (8.3 mg / 100 g)
    • Ortiga (670 mg / 100 g)
    • Pasas (650 mg / 100 g)
    • Carne de reno (621.6 mg / 100 g)
    • Chirivías (590 mg / 100 g)
    • Rosbif (566 mg / 100 g)
    • Anacardos (565 mg / 100 g)
    • Rebozuelos amarillos, fritos (551.8 mg / 100 g)
    • Trompeta amarilla, frita (545.1 mg / 100 g)
    • Carne de alce (535.9 mg / 100 g)
    • Hierbas frescas, de media (501.5 mg / 100 g)
    • Patata pelada (500 mg / 100 g)
    • Rábano (490 mg / 100 g)
    • Remolacha, horneada (484.3 mg / 100 g)
    • Trucha arcoíris (477 mg / 100 g)
    • Acelga y espinaca (470 mg / 100 g)
    • Escaramujos (410 mg / 100 g)
    • Copos de avena (414 mg / 100 g)
    • Coliflor (370 mg / 100 g)
    • Hígado de reno (370 mg / 100 g)
    • Batata al horno (366.3 mg / 100 g)
    • Champiñón (364 mg / 100 g)
    • Plátano, pelado (358.4 mg / 100 g)
    • Kiwi, pelado (289.7 mg / 100 g)

    Creatinina

    La creatinina (Cr) es un producto de desecho generado a partir del fosfato de creatina en la producción de energía muscular. La creatinina se elimina constantemente del organismo a través de los riñones, filtrándose hacia la orina. Por ello, los niveles de creatinina en suero son cruciales al evaluar la función renal.(63) Una función renal adecuada es fundamental para la eliminación de productos de desecho, la producción de glóbulos rojos, el metabolismo óseo y la regulación de la presión arterial y del equilibrio de líquidos.(64)

    Los niveles de creatinina de las personas sanas son proporcionales a su masa muscular y a la ingesta de proteínas. Los niveles altos indican una función renal alterada, que puede deberse a diversas causas. Entre ellas se incluyen infecciones, enfermedades autoinmunes, inflamación renal, cálculos renales, obstrucción del tracto urinario y medicamentos como los inhibidores de la ECA. Si los niveles de creatinina son altos, se debe realizar un nuevo análisis de sangre para confirmar el resultado. Incluso unos niveles de creatinina ligeramente elevados pueden indicar un daño renal grave o una enfermedad.(65) Los niveles de creatinina persistentemente altos requieren tratamiento médico y pruebas de seguimiento.(66)

    Los niveles bajos de creatinina pueden indicar una baja masa muscular corporal o una ingesta insuficiente de proteínas. Los niveles insuficientes de creatinina se asocian con una mayor mortalidad y tasas de supervivencia más bajas, especialmente en pacientes hospitalizados. Estos casos suelen implicar caquexia, una pérdida significativa de proteína muscular.(67)

    Los niveles ligeramente elevados se observan especialmente en hombres con gran masa muscular y alta ingesta de proteínas en la dieta y, en general, en relación con la deshidratación, sin indicar un cambio patológico. En tales casos, el marcador cistatina C (ver más adelante) es más preciso al evaluar la función renal.(68)

    Aproximadamente el 10 % de la población mundial padece algún tipo de enfermedad renal crónica.(69) Los dos principales factores de riesgo de insuficiencia renal son la hipertensión arterial y la diabetes.

    Rango de referencia típico (S-Cr):

    • Hombres: 60–100 umol/l
    • Mujeres: 50–90 umol/l
    Comprehensive guide to optimizing kidney function:

    Imagen: Una interpretación artística de la cistatina C.

    Cistatina C

    La cistatina C es una proteína producida por la mayoría de las células del organismo y filtrada por los riñones. Una vez filtrada, se descompone en los túbulos renales.(70) Debido a que la producción de cistatina C es relativamente constante y no está muy influida por la masa muscular, medir la cistatina C ofrece una evaluación de la función renal más precisa que la creatinina por sí sola.(71) 

    Los niveles elevados de cistatina C suelen indicar una filtración renal reducida. Las causas pueden incluir infecciones, trastornos autoinmunes, inflamación renal, obstrucciones urinarias y efectos secundarios de medicamentos que afectan al flujo sanguíneo renal. Si una prueba de cistatina C muestra niveles altos, una repetición del análisis puede confirmar cualquier anomalía.(72) Los valores de cistatina C persistentemente altos justifican una evaluación médica y pruebas de seguimiento.(73)

    Los niveles bajos de cistatina C suelen ser menos preocupantes que los niveles bajos de creatinina. Sin embargo, unos niveles extremadamente bajos pueden reflejar posibles problemas con el metabolismo de las proteínas o una masa muscular muy baja, aunque esto es menos frecuente. Puede ser necesaria una evaluación adicional en personas hospitalizadas o en quienes presentan estados de desgaste grave.

    Unos valores de cistatina C ligeramente elevados pueden aparecer en adultos mayores o en personas con deshidratación leve. No siempre indican enfermedad renal. Revisar la hidratación, la medicación y el estado general de salud puede ayudar a aclarar la relevancia del resultado.(74)

    Aproximadamente el 10% de las personas en todo el mundo tienen algún tipo de enfermedad renal crónica. Los factores de riesgo significativos incluyen la hipertensión arterial y la diabetes.

    Intervalo de referencia típico (S-Cystatin-C):

    • Adultos: 0.60–1.00 mg/L

    Nitrógeno ureico en sangre (BUN)

    El nitrógeno ureico en sangre (BUN) mide la fracción de nitrógeno de la urea, un producto de desecho del metabolismo de las proteínas. El hígado convierte el amoníaco, formado durante la descomposición de las proteínas, en urea, que luego se libera al torrente sanguíneo y es filtrada por los riñones.(75) Los niveles de BUN aumentan cuando disminuye la filtración renal o cuando se incrementa la descomposición de proteínas. Al igual que la creatinina y la cistatina C, el BUN se utiliza comúnmente para evaluar la función renal junto con otros marcadores.(76)

    Un BUN alto puede indicar una disminución del rendimiento renal. Entre los factores contribuyentes se incluyen la deshidratación, las dietas altas en proteínas, ciertos medicamentos (como los corticosteroides) y las afecciones que alteran la filtración renal. En estos casos, repetir la prueba puede confirmar si la elevación persiste. Los niveles de BUN persistentemente altos requieren seguimiento médico para determinar si el problema se origina en una lesión renal aguda, una enfermedad renal crónica u otros problemas subyacentes.(77)

    Los niveles bajos de BUN son menos frecuentes y pueden presentarse en la desnutrición, la enfermedad hepática grave o una ingesta baja de proteínas. Si el BUN es inesperadamente bajo, a menudo se recomienda realizar más pruebas para evaluar la función hepática y el estado nutricional general.(78)

    Un BUN ligeramente elevado puede darse en personas que consumen grandes cantidades de proteínas o experimentan una deshidratación temporal. Examinar otros marcadores renales, como la creatinina o la cistatina C, ayuda a confirmar si el aumento está relacionado con un problema renal real o si está causado por la dieta o el equilibrio de líquidos.(79) 

    Aproximadamente el 10-16 % de la población adulta mundial presenta alguna forma de enfermedad renal crónica, y entre los factores significativos se incluyen la diabetes y la hipertensión arterial.(80)

    Intervalo de referencia típico (BUN):

    • Adultos: 7–20 mg/dL (2.5–7.1 mmol/L)

    Conclusión

    La función renal óptima depende de una ingesta equilibrada de líquidos, de elecciones nutricionales conscientes y de prestar atención a marcadores clave como la creatinina, la cistatina C y el nitrógeno ureico en sangre. Estos marcadores ayudan a evaluar con qué eficacia los riñones filtran los desechos, regulan los electrolitos y estabilizan la presión arterial. Cuando los niveles se desvían de los rangos normales, puede señalar problemas que van desde la deshidratación hasta la enfermedad renal crónica.

    Medidas de estilo de vida como un consumo moderado de proteínas, comer alimentos ricos en antioxidantes y mantener una actividad física regular protegen la salud renal. Una hidratación adecuada ayuda a eliminar toxinas, mientras que evitar sustancias nocivas como el tabaco y el alcohol en exceso reduce la sobrecarga adicional. En conjunto, el cribado periódico permite la detección precoz de cambios funcionales, lo que ayuda a orientar intervenciones oportunas.

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