
Introducción
Los microplásticos han pasado de los océanos y la investigación ambiental a la medicina humana. Hoy los investigadores detectan partículas de plástico en los alimentos que comemos, el agua que bebemos, el aire que respiramos y el polvo dentro de nuestros hogares.(1,2)
La evidencia reciente también indica que algunas partículas pueden cruzar barreras biológicas y entrar en los tejidos humanos. Se han identificado microplásticos y nanoplásticos en pulmones humanos, vasos sanguíneos y placas ateroscleróticas. Sin embargo, la detección por sí sola no demuestra que las partículas hayan causado una enfermedad específica.(1,14)
El panorama científico sigue siendo incompleto, pero la dirección es clara: la exposición continua merece atención.
Sin embargo, no hay motivo para ver los microplásticos con miedo. La exposición es generalizada, pero muchas de sus principales fuentes son modificables. El enfoque más racional combina la reducción de las fuentes, una función de barrera saludable, un tránsito intestinal regular, una buena salud respiratoria y una capacidad antioxidante adecuada.
¿Qué son los microplásticos y los nanoplásticos?
Los microplásticos son partículas sólidas de plástico de menos de cinco milímetros. Incluyen fragmentos visibles, fibras microscópicas, partículas liberadas por productos de consumo y fragmentos producidos cuando materiales plásticos más grandes se degradan.(1,2)
Los nanoplásticos son partículas más pequeñas, dentro del rango submicrométrico o nanométrico. Las definiciones científicas varían, pero por lo general los nanoplásticos son lo suficientemente pequeños como para interactuar con mayor facilidad con las células y las membranas biológicas que las partículas más grandes.(1,5)
Las partículas de plástico pueden dividirse en dos categorías principales:
-
Los microplásticos primarios se fabrican intencionalmente en un tamaño pequeño. Pueden encontrarse en abrasivos industriales, recubrimientos, cosméticos, pinturas y algunos productos de cuidado personal.(8)
-
Los microplásticos secundarios se forman cuando productos plásticos más grandes se degradan por la radiación ultravioleta, el desgaste mecánico, el calor, el lavado, la intemperie o la descomposición química.(2,6)
El tamaño de la partícula importa. Las partículas más grandes por lo general permanecen en el tracto gastrointestinal y se eliminan en las heces. Los microplásticos y nanoplásticos más pequeños pueden tener una mayor capacidad para interactuar con la mucosa intestinal, el epitelio respiratorio, las células inmunitarias y otros tejidos.(1,15)
La forma de la partícula también importa. Las fibras, los fragmentos, las esferas y las partículas irregulares pueden comportarse de manera diferente. El tipo de polímero, la carga superficial, los aditivos químicos y los contaminantes adheridos a la partícula también pueden influir en los efectos biológicos.(1,10)
Los microplásticos forman parte del exposoma moderno
El exposoma describe la exposición ambiental total que una persona encuentra a lo largo de la vida. Incluye la contaminación del aire, los contaminantes alimentarios, los productos químicos domésticos, los medicamentos, las exposiciones ocupacionales, los factores del estilo de vida, el estrés y las respuestas biológicas.
Los microplásticos forman una parte de esta carga total.(25)
Una sola exposición rara vez determina la salud. La pregunta más relevante se refiere a la exposición repetida procedente de varias fuentes durante meses, años y décadas. El envasado de alimentos, el agua potable, el polvo interior, la ropa sintética, los utensilios de cocina, los cosméticos, los neumáticos de los vehículos y las partículas transportadas por el aire pueden crear una exposición de fondo continua.(2,7,9)
La respuesta biológica también difiere entre las personas. La edad, la genética, el estado nutricional, la salud respiratoria, la función de la barrera intestinal, la composición del microbioma, la función renal, la función hepática, la inflamación y las enfermedades preexistentes pueden influir en la respuesta del organismo.
Esto explica por qué el nivel de exposición por sí solo no puede definir el riesgo individual.(26,27)
Las principales vías de exposición
Los seres humanos están expuestos a los microplásticos a través de tres vías posibles:
- Ingesta a través de los alimentos y el agua potable
- Inhalación a través del aire interior y exterior
- Contacto con la piel
La ingestión y la inhalación representan actualmente las vías más establecidas. La exposición dérmica es un área activa de investigación, pero es probable que la piel intacta limite la absorción de muchas partículas más grandes. La piel dañada, los folículos pilosos, las partículas muy pequeñas y el contacto prolongado pueden alterar esta barrera.(1,2)
1. Alimentos y agua potable
Los investigadores han encontrado microplásticos en el agua potable, el marisco, la sal, los alimentos procesados, las bebidas y otros productos alimentarios. Las cantidades medidas varían ampliamente porque las técnicas de muestreo y análisis siguen siendo inconsistentes.(1,2)
Los alimentos pueden contaminarse durante la producción, el procesamiento, el transporte, la preparación, el envasado y el almacenamiento. Las partículas de plástico también pueden proceder del aire y del polvo circundantes.(2,7)
El agua representa otra fuente continua. Los microplásticos se encuentran tanto en el agua del grifo como en el agua embotellada. El agua embotellada puede incorporar partículas adicionales procedentes de la botella, el tapón, el proceso de producción, el transporte y la manipulación mecánica repetida.(2,5)
Los métodos analíticos mejorados han aumentado el número de partículas que los investigadores pueden identificar. En 2024, Qian y sus colegas utilizaron microscopía de dispersión Raman estimulada para analizar agua embotellada. Detectaron aproximadamente 110,000–370,000 partículas de plástico por litro en las muestras estudiadas, con alrededor del 90 por ciento clasificadas como nanoplásticos.(5)
El recuento de partículas por sí solo no determina la toxicidad. El tamaño, el polímero, la química de la superficie, la dosis y la biodisponibilidad siguen siendo importantes. Aun así, el agua embotellada no debería considerarse automáticamente más limpia que el agua del grifo tratada adecuadamente.(1,2,5)
2. Envases de plástico para alimentos y calor
Los envases de plástico para alimentos pueden liberar microplásticos y nanoplásticos durante el uso normal. El calor, la abrasión, la radiación ultravioleta, los lavados repetidos, el envejecimiento y el contacto prolongado con los alimentos pueden aumentar la liberación de partículas.
Hussain y sus colegas estudiaron envases de plástico y bolsas reutilizables para alimentos. Encontraron que el calentamiento en microondas y otras formas de uso podían liberar cantidades considerables de partículas micro y nanoplásticas.(3)
El principio práctico es simple:
Evite calentar alimentos o bebidas en plástico siempre que sea posible.
La etiqueta “apto para microondas” suele significar que el envase debería conservar su estructura física bajo condiciones especificadas. No garantiza que el material no libere partículas ni compuestos químicos.(3)
Los alimentos calientes, ácidos, grasos y salados pueden aumentar la migración desde los materiales en contacto con los alimentos. Los tiempos de almacenamiento prolongados pueden prolongar aún más el contacto.(2,3)
El vidrio, el acero inoxidable y la cerámica de alta calidad ofrecen mejores opciones para alimentos y bebidas calientes.
3. Vasos desechables y envases para llevar
Los vasos desechables de papel suelen contener un fino revestimiento de plástico que evita fugas. El agua caliente puede liberar partículas microplásticas y otros compuestos desde esta capa interna.(4)
Ranjan y sus colegas encontraron que los vasos desechables de papel liberaban microplásticos y sustancias químicas en agua caliente. La temperatura y el tiempo de contacto aumentaron la liberación.
El café para llevar frecuente puede representar, por tanto, una fuente de exposición repetida. La misma preocupación se aplica a las tapas de plástico, las cajas alimentarias recubiertas, los cubiertos de plástico y los alimentos calientes colocados directamente en envases desechables de plástico.(2,4)
Es poco probable que la exposición ocasional afecte a la salud. La repetición diaria merece más atención.
Un vaso reutilizable de acero inoxidable, vidrio o cerámica reduce el contacto directo entre los líquidos calientes y los recubrimientos plásticos desechables.
4. Aire interior y polvo doméstico
El aire interior es una fuente importante y a menudo subestimada de exposición a microplásticos. Las personas pasan una gran proporción de su vida en interiores, donde las partículas se acumulan procedentes de textiles, muebles, suelos, recubrimientos, aparatos electrónicos y productos domésticos.(7,9,28)
El polvo doméstico puede contener fragmentos de plástico, fibras sintéticas y aditivos químicos liberados por materiales plásticos. Estas partículas pueden entrar en el cuerpo por inhalación, por contacto mano-boca y por deglución después del transporte mucociliar desde el tracto respiratorio.(7,9)
Las fuentes interiores comunes incluyen:
- Ropa sintética
- Alfombras y tapetes
- Muebles tapizados
- Cortinas
- Colchones y ropa de cama
- Suelos de plástico
- Pinturas y revestimientos
- Electrónica
- Materiales de embalaje
- Objetos domésticos
El movimiento normal, la ventilación, el aspirado, la abrasión textil y el secado en secadora pueden devolver al aire las partículas depositadas.(6,7,9)
El polvo doméstico también puede transportar plastificantes, retardantes de llama y otros aditivos. Una partícula microplástica puede actuar, por tanto, tanto como partícula física como vehículo de exposición química.(7)
Los niños pueden recibir una mayor exposición en relación con el peso corporal porque pasan más tiempo cerca del suelo y tienen un contacto mano-boca más frecuente.(7,28)
5. Textiles sintéticos
El poliéster, el acrílico, la poliamida, el elastano y otras fibras sintéticas liberan fragmentos microscópicos durante el uso, el lavado, el secado en secadora y el envejecimiento.(6)
Los textiles contribuyen a la contaminación del agua a través de las aguas residuales del lavado, pero también afectan al aire interior. La ropa, las mantas, las alfombras y los muebles tapizados liberan fibras de forma continua al polvo.(6,7,9)
El secado en secadora puede generar una carga especialmente alta de fibras en el aire. Los filtros de lavado y los dispositivos externos de captación de microfibras pueden reducir la liberación de fibras en las aguas residuales. Las fibras naturales pueden reducir la exposición a fibras plásticas, aunque los textiles naturales también producen polvo no plástico y pueden contener tintes o sustancias químicas de acabado.(6)
El objetivo no tiene por qué ser la eliminación completa de los materiales sintéticos. Concéntrese primero en los artículos de uso frecuente que permanecen cerca de la piel o del rostro, como la ropa de cama, la ropa interior, la ropa de ejercicio y las mantas.
6. Cosméticos y productos de cuidado personal
Algunos cosméticos y productos de cuidado personal contienen partículas microplásticas añadidas de forma intencionada o polímeros sintéticos. Estas sustancias pueden actuar como exfoliantes, estabilizadores, agentes formadores de película, modificadores de textura o sistemas de liberación.(8)
Los productos de aclarado contribuyen con partículas a las aguas residuales, mientras que los productos de uso sin enjuague crean un contacto prolongado con la piel. La presencia de un polímero sintético no siempre significa que un producto contenga partículas sólidas de microplástico, pero los productos con perlas exfoliantes de plástico visibles siguen siendo una fuente evitable.
Reducir los productos de cuidado personal innecesarios y seleccionar formulaciones más simples también puede reducir la exposición a fragancias, conservantes y otros compuestos asociados.

¿Qué ocurre después de que las partículas entran en el organismo?
La mayoría de los microplásticos ingeridos de mayor tamaño parecen pasar a través del tracto gastrointestinal y salir con las heces. Esto convierte la eliminación fecal en una vía fisiológica central.
Las partículas más pequeñas pueden comportarse de forma diferente.(15)
Los modelos experimentales indican que algunos microplásticos y nanoplásticos pueden interactuar con el epitelio intestinal, la capa de moco, las células inmunitarias y las uniones estrechas entre las células. Las partículas muy pequeñas pueden atravesar las barreras tisulares mediante captación celular, transporte paracelular, transporte por células inmunitarias o estructuras intestinales especializadas.(1,10)
La fracción que entra en el organismo probablemente depende de:
- Tamaño de partícula
- Forma
- Tipo de polímero
- Química superficial
- Dosis
- Matriz alimentaria
- Salud intestinal
- Integridad del moco
- Estado inflamatorio
- Composición del microbioma
La tasa exacta de absorción de los distintos microplásticos y nanoplásticos en humanos no se ha establecido.(1,15)
Las partículas inhaladas se enfrentan a varios mecanismos de defensa. La filtración nasal atrapa muchas partículas de mayor tamaño. El moco y los cilios transportan las partículas hacia arriba desde las vías respiratorias, tras lo cual se expulsan con la tos o se tragan. Los macrófagos alveolares eliminan algunas partículas que alcanzan las regiones más profundas de los pulmones.(18)
Estos sistemas no eliminan todas las partículas inhaladas. La exposición continua, la inflamación respiratoria y la alteración de la función ciliar pueden reducir la eficiencia de la depuración.(9,18)
¿Cómo podrían afectar los microplásticos a la biología humana?
Los datos sobre resultados en humanos siguen siendo limitados. Gran parte de la evidencia mecanística procede de estudios celulares y modelos animales. Estos modelos no pueden definir directamente el riesgo en humanos, pero identifican vías biológicamente plausibles.
Estrés oxidativo
Los microplásticos pueden aumentar la producción de especies reactivas de oxígeno en sistemas experimentales. El exceso de actividad oxidativa puede dañar los lípidos celulares, las proteínas, el ADN y las estructuras mitocondriales.(10)
La respuesta depende en gran medida de la partícula. Las partículas pequeñas con superficies reactivas pueden generar un efecto diferente al de fragmentos grandes e inertes. Las partículas alteradas por el desgaste ambiental también pueden comportarse de forma distinta a las partículas recién fabricadas. (1,7,10)
Los aditivos plásticos y los contaminantes ambientales adsorbidos en la superficie pueden aumentar la carga oxidativa.
Inflamación
Las partículas pueden activar las células epiteliales, los macrófagos y otras células inmunitarias. Esta activación puede aumentar los niveles de moléculas de señalización inflamatoria, como las interleucinas y el factor de necrosis tumoral.(10)
Una respuesta inflamatoria breve favorece la defensa y la reparación. La exposición persistente puede mantener una señalización inflamatoria de bajo grado, especialmente cuando las barreras están alteradas o las partículas permanecen en el tejido.
La inflamación y el estrés oxidativo pueden reforzarse mutuamente. El daño oxidativo activa vías inmunitarias, mientras que las células inmunitarias activadas generan moléculas reactivas adicionales.
Disfunción de la barrera
Las barreras intestinal, respiratoria y cutánea separan los tejidos internos del entorno externo.
La evidencia experimental sugiere que los microplásticos pueden alterar el moco, las proteínas de las uniones estrechas, la integridad epitelial y las respuestas inmunitarias locales. Una barrera debilitada puede aumentar el contacto entre partículas, sustancias químicas, microbios y los tejidos subyacentes.
La disfunción de la barrera no significa que el intestino se convierta en una apertura sin restricciones. Describe un cambio en la regulación controlada de las sustancias que atraviesan la capa epitelial.(11)
El microbioma intestinal
Los estudios en animales y células sugieren que los microplásticos pueden alterar la diversidad microbiana y la abundancia relativa de grupos bacterianos. Los investigadores también han observado cambios en los metabolitos microbianos, la inflamación intestinal y la función de barrera.(10,12)
La dirección y el significado clínico de estos cambios siguen siendo inciertos en humanos. La dieta, los medicamentos, el sueño, el estrés, las infecciones y numerosos compuestos químicos ambientales también influyen en el microbioma.
Por tanto, los microplásticos deben considerarse un posible modulador dentro de un sistema más amplio.
Estrés mitocondrial
Las mitocondrias generan energía celular y regulan el equilibrio redox, la inflamación, la señalización del calcio y la muerte celular programada.
Las partículas ambientales y los compuestos químicos asociados pueden alterar la función de la membrana mitocondrial, aumentar el daño oxidativo y reducir la producción de energía. Las células con altas necesidades energéticas pueden ser particularmente sensibles a la disrupción mitocondrial.(10,13)
La evidencia actual no muestra que la exposición cotidiana normal a microplásticos cause una enfermedad mitocondrial definida. Sí muestra una vía plausible por la que una exposición alta o persistente podría contribuir al estrés celular.(13)
Aditivos plásticos y sustancias químicas adheridas
Las partículas de plástico no consisten solo en el polímero básico.
Los productos pueden contener plastificantes, pigmentos, estabilizantes, retardantes de llama, protectores ultravioleta, auxiliares de procesamiento, metales y otros aditivos. Algunas de estas sustancias pueden migrar fuera del material.(7)
Las superficies de las partículas también pueden adherir sustancias químicas del entorno circundante. Esto crea una exposición combinada que incluye la partícula física, sus aditivos originales y las sustancias adquiridas más tarde. Por lo tanto, el efecto toxicológico puede diferir entre partículas que parecen similares bajo el microscopio.(1,7)
Microplásticos en placas ateroscleróticas
Uno de los estudios humanos más importantes se publicó en The New England Journal of Medicine en 2024.(14)
Marfella y sus colegas analizaron placas de la arteria carótida extraídas de 257 pacientes sometidos a endarterectomía. Los investigadores identificaron polietileno en las placas del 58.4 por ciento de los pacientes y cloruro de polivinilo en el 12.1 por ciento de los pacientes. También observaron partículas dentro de macrófagos en el tejido de la placa.
Durante un seguimiento medio de 33.7 meses, el desenlace combinado de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular o muerte por cualquier causa ocurrió en:
- 20.0 por ciento de los pacientes cuyas placas contenían microplásticos o nanoplásticos
- 7.5 por ciento de los pacientes cuyas placas no contenían partículas detectables
Las placas que contenían partículas de plástico también mostraron una mayor actividad inflamatoria, incluidos niveles más altos de IL-18, IL-1β, IL-6 y TNF-α.
Este estudio proporciona una señal humana importante, pero no demuestra causalidad.
Los pacientes con mayor exposición al plástico también pueden diferir en la dieta, la ocupación, los factores socioeconómicos, la exposición a la contaminación del aire, el tabaquismo u otros factores de riesgo cardiovascular. Las placas enfermas también pueden captar con mayor facilidad partículas circulantes. Los métodos de detección y el control de la contaminación siguen siendo además preocupaciones técnicas importantes.
La conclusión correcta es que los microplásticos y nanoplásticos en placas vasculares se asociaron con una tasa más alta de eventos cardiovasculares. Se necesita más investigación para determinar si las partículas promueven directamente la inflamación y la inestabilidad de la placa.
Lo que la ciencia aún necesita aclarar
Los métodos analíticos difieren
Los estudios utilizan distintos métodos de recogida, límites de tamaño, filtros, técnicas de identificación química y controles de contaminación. Un método que detecta partículas de más de 20 micrómetros producirá un resultado muy diferente de otro que detecta nanoplásticos.(1,2,5)
El recuento de partículas no describe la dosis completa
Diez partículas grandes y diez mil nanoplásticos no representan la misma exposición biológica. Los investigadores pueden informar del número de partículas, la masa, el área de superficie, la concentración del polímero o la fluorescencia. No siempre se pueden comparar estos valores.(1,5)
Es difícil prevenir la contaminación
El equipo de laboratorio de plástico, la ropa sintética, las fibras en suspensión, los filtros y los recipientes de las muestras pueden contaminar las muestras. Los estudios de alta calidad requieren controles en blanco estrictos y confirmación del polímero.(1,2)
Exposición no equivale a enfermedad.
La presencia de una partícula no demuestra que haya causado daño tisular. La investigación en humanos necesita estudios prospectivos, biomarcadores validados, mediciones repetidas de la exposición y desenlaces clínicamente relevantes.(1,14)
Las partículas del mundo real difieren de las partículas de laboratorio
Muchos experimentos utilizan esferas uniformes de poliestireno a concentraciones que pueden superar los niveles típicos de exposición humana. Las partículas reales tienen formas irregulares, polímeros variados, desgaste ambiental, recubrimientos químicos y distribuciones amplias de tamaño.(1,10)
Estas limitaciones no eliminan la preocupación. Definen el grado de certeza.
Las formas más eficaces de reducir la exposición a microplásticos
El objetivo no es eliminar todo contacto con el plástico, simplemente porque actualmente eso no es realista. El objetivo es reducir la exposición frecuente procedente de las fuentes más controlables.
1. Deja de calentar alimentos en plástico
Pasa la comida a vidrio o cerámica antes de usar el microondas. Evita verter líquidos hirviendo en recipientes de plástico. No pongas alimentos muy calientes, grasos o ácidos directamente en plástico blando. Sustituye los recipientes de plástico muy rayados o degradados.(3)
2. Usa vidrio, acero inoxidable o cerámica para alimentos y bebidas calientes
Prioriza estos materiales para café, té, sopa, sobras, aceites de cocina y almacenamiento prolongado de alimentos. Este cambio reduce tanto la liberación de partículas como la migración química.(2,3)
3. Reduce el consumo rutinario de agua embotellada
Usa agua del grifo cuya calidad haya sido analizada cuando la calidad del agua local sea buena. Almacena el agua potable en vidrio o acero inoxidable.(2,5)
- Un filtro de agua adecuado puede reducir partículas y otros contaminantes, pero el rendimiento del filtro depende del tamaño de poro, la tecnología, el mantenimiento y la química del agua.
- La ósmosis inversa y los sistemas de membrana de alta calidad pueden eliminar partículas muy pequeñas con más eficacia que los filtros de carbón simples. La filtración con carbón aún puede mejorar el sabor y reducir los niveles de varias sustancias químicas.
- Reemplace los filtros según el calendario del fabricante. Un filtro descuidado puede perder rendimiento o favorecer el crecimiento microbiano.
4. Reduzca las bebidas y alimentos calientes para llevar
Lleve un vaso reutilizable de acero inoxidable o de vidrio. Pida a los restaurantes que coloquen la comida en su propio recipiente adecuado, cuando las normas locales lo permitan. La máxima prioridad se refiere a líquidos calientes y a alimentos calientes y grasos.(4)
5. Controle el polvo doméstico
Use una aspiradora con un sistema de filtración HEPA sellado. Limpie las superficies con un paño húmedo en lugar de remover el polvo seco al aire.(7,9)
Preste atención a los dormitorios, alfombras, muebles tapizados, entradas de ventilación, aparatos electrónicos y zonas bajo las camas.
Lávese las manos antes de comer, especialmente después de limpiar o manipular materiales polvorientos.
6. Mejore la gestión del aire interior
Mantenga una ventilación eficaz. Use un purificador de aire HEPA de tamaño adecuado en habitaciones con alta carga de partículas, uso intenso de textiles, mala calidad del aire exterior o ventilación limitada.(9)
La filtración HEPA captura partículas en suspensión. No elimina compuestos orgánicos volátiles gaseosos, a menos que el dispositivo también contenga suficiente carbón activado adecuado u otro adsorbente.
7. Revise los textiles sintéticos
- Priorice las fibras naturales para la ropa de cama y las prendas de uso frecuente cuando sea práctico. Reduzca el secado en secadora innecesario de los textiles sintéticos.(6)
- Lave las prendas sintéticas solo cuando sea necesario, use cargas completas, seleccione ciclos más suaves y considere un filtro o bolsa de recogida de microfibras para la colada.
- Reemplace los textiles que desprendan muchas fibras.
8. Simplifique los productos de cuidado personal
Evite los productos cosméticos con microesferas plásticas visibles. Reduzca la cantidad de productos innecesarios de aplicación prolongada y de enjuague. Una formulación más sencilla también reduce la exposición a fragancias, conservantes y otras sustancias químicas no plásticas.(8)
¿Puede el cuerpo eliminar los microplásticos?
El cuerpo tiene varios sistemas de depuración de partículas, pero no existe ningún tratamiento clínicamente validado que pueda eliminar todos los microplásticos acumulados de los tejidos humanos.
Las heces son la principal vía para las partículas ingeridas
La mayoría de las partículas ingeridas permanecen en el tracto gastrointestinal y se excretan en las heces. Por tanto, las deposiciones regulares apoyan la principal vía fisiológica de eliminación.(15)
Una cantidad adecuada de líquidos, fibra dietética, actividad física y una motilidad intestinal normal favorecen este proceso. Estas medidas no “desintoxican” el plástico que ya está integrado en el tejido. Ayudan a prevenir una retención innecesaria dentro del contenido intestinal.
Entre las fuentes útiles de fibra se incluyen:
- Verduras
- Bayas
- Legumbres
- Avena
- Psyllium
- Semillas
- Frutos secos
- Cereales integrales, cuando se toleran
Aumente la fibra de forma gradual y beba suficiente agua.
La depuración respiratoria elimina parte de la carga inhalada
Las fosas nasales, el moco, los cilios, el reflejo de la tos y los macrófagos eliminan muchas partículas inhaladas.(18)
El tabaquismo, la inflamación crónica de las vías respiratorias, la deshidratación, las infecciones respiratorias y la alteración de la función ciliar pueden debilitar la depuración. Reducir la exposición inhalada sigue siendo más fiable que intentar acelerar la depuración después de la exposición.
Quitosano: evidencia temprana para la eliminación de microplásticos
El quitosano es un polisacárido con carga positiva que puede unirse a algunas superficies de partículas con carga negativa.
Un estudio de 2025 de Liu y Shimizu informó que el quitosano ingerido aumentó la excreción de microplásticos. La investigación incluyó evidencia preclínica y hallazgos humanos preliminares, pero la evidencia sigue siendo demasiado temprana para respaldar un protocolo médico estándar.(16)
El quitosano también puede unirse a grasas, ácidos biliares, medicamentos y nutrientes. Las personas con alergia a los mariscos, trastornos gastrointestinales o uso regular de medicamentos no deben considerarlo un aglutinante universal inocuo.
Probióticos específicos: investigación preclínica prometedora
Lacticaseibacillus paracasei DT66 y Lactiplantibacillus plantarum DT88 han mostrado capacidad para adsorber microplásticos y aumentar la excreción fecal en modelos experimentales.(17)
Estos hallazgos no significan que los productos probióticos comunes eliminen microplásticos. El efecto parece ser específico de la cepa, y la evidencia clínica en humanos sigue siendo insuficiente.
Las afirmaciones de marketing no deben preceder a la investigación.
La nutrición puede apoyar la resiliencia, pero no disuelve el plástico
No se ha demostrado que ningún alimento o suplemento elimine de forma fiable los microplásticos de los tejidos humanos.
La nutrición aún puede apoyar sistemas que responden a la exposición a partículas:(19)
- Integridad de la barrera intestinal
- Tránsito intestinal regular
- Producción de moco
- Síntesis de glutatión
- Enzimas antioxidantes
- Función mitocondrial
- Regulación inmunitaria
- Biotransformación de fase I y fase II de las sustancias químicas asociadas
Un aporte suficiente de proteínas proporciona glicina, cisteína y glutamato para la síntesis de glutatión. Las verduras crucíferas aportan glucosinolatos que forman isotiocianatos como el sulforafano. El sulforafano activa vías celulares de defensa reguladas por Nrf2.(19,20)
La N-acetilcisteína aporta cisteína para la síntesis de glutatión. La evidencia clínica respalda su capacidad para mejorar la disponibilidad de glutatión en situaciones asociadas con deficiencia de cisteína o aumento del estrés oxidativo. Su uso y dosis aún deben reflejar la necesidad individual.(20)
La glicina y la N-acetilcisteína usadas juntas como GlyNAC mejoraron la deficiencia de glutatión, el estrés oxidativo, la función mitocondrial y varios marcadores inflamatorios en un ensayo aleatorizado con adultos mayores. El resultado no puede interpretarse directamente como prueba de eliminación de microplásticos.(21)
Un ensayo controlado aleatorizado de seis meses encontró que el glutatión oral aumentó las concentraciones de glutatión en varios compartimentos corporales y modificó ciertos marcadores inmunitarios. No examinó la eliminación de microplásticos.(22)
Las verduras crucíferas contienen glucosinolatos que forman isotiocianatos como el sulforafano. El sulforafano activa las vías antioxidantes y de defensa de fase II reguladas por Nrf2.(23)
En un ensayo clínico aleatorizado, una bebida de brotes de brócoli aumentó la excreción urinaria de metabolitos asociados con la desintoxicación del benceno y la acroleína. Esto respalda el uso de las verduras crucíferas para una defensa general frente a exposiciones ambientales, pero no prueba que eliminen partículas de microplástico.(24)
Sauna y sudoración
El sudor puede contener algunas sustancias químicas asociadas al plástico, incluido el bisfenol A. Esto indica que la sudoración puede contribuir a la excreción de sustancias químicas seleccionadas. No establece la sudoración como una vía de eliminación de partículas sólidas de microplástico.(30)
La sauna aumenta la temperatura corporal, la circulación y la sudoración y puede actuar como un estresor térmico controlado. La evidencia actual no muestra que la sauna elimine microplásticos de los tejidos humanos.(31)
Por lo tanto, la sauna debe considerarse una intervención general para la salud y la adaptación al calor, más que un tratamiento probado de desintoxicación de microplásticos.
Un enfoque práctico de Hololife
La estrategia más eficaz sigue un orden claro.
Primero, reduzca la fuente. Deje de calentar alimentos en plástico, reduzca el agua embotellada, controle el polvo doméstico y limite el contacto rutinario entre alimentos calientes y envases desechables.
Segundo, apoye las barreras físicas. Mantenga la salud respiratoria, la salud intestinal, el sueño, una nutrición adecuada y una dieta variada rica en fibra.
Tercero, apoye la eliminación normal. Mantenga una función intestinal regular, la hidratación, el movimiento y un aclaramiento respiratorio funcional.
Cuarto, utilice suplementos solo por una razón definida. La NAC, la glicina, el glutatión, los productos de fibra o los aglutinantes experimentales no deben sustituir la reducción de la fuente. Su uso debe reflejar el estado nutricional, los antecedentes médicos, la medicación y una necesidad medible.
Quinto, evite la falsa precisión. Las pruebas comerciales de microplásticos en orina, sangre o heces todavía no están establecidas como herramientas clínicas de rutina. Los resultados de las pruebas pueden depender en gran medida del control de la contaminación y de la metodología del laboratorio.
Mensaje para llevar a casa
Los microplásticos representan una exposición ambiental real y creciente. Los seres humanos están expuestos a ellos a través de los alimentos, el agua, el aire, el polvo, los envases, los textiles y los productos de consumo.
Las preocupaciones más importantes se relacionan con las partículas más pequeñas, la exposición repetida, las sustancias químicas asociadas a las partículas, el estrés oxidativo, la inflamación, la alteración de las barreras y la posible entrada en los tejidos. El hallazgo de micro y nanoplásticos en placas carotídeas y su asociación con desenlaces cardiovasculares marca un avance importante en la investigación humana.
La evidencia sigue presentando grandes incertidumbres. La ciencia no ha establecido la carga exacta de enfermedad derivada de la exposición normal y cotidiana. Tampoco ha establecido un suplemento, un aglutinante o un protocolo de desintoxicación que elimine microplásticos de los tejidos humanos.
Una respuesta racional comienza con el entorno.
Sustituya el plástico alrededor de los alimentos y bebidas calientes. Reduzca el agua embotellada. Controle el polvo interior. Mejore la filtración del aire. Revise los textiles sintéticos. Mantenga una función intestinal regular. Apoye la capacidad antioxidante mediante una nutrición de alta calidad.
No necesita una vida 100% libre de plástico, necesita identificar las exposiciones que se repiten a diario, eliminar primero las más importantes y, paso a paso, construir un estilo de vida que reduzca el plástico y apoye su salud y bienestar general.
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