Autor del artículo:
Dr. Olli Sovijärvi, MD & autor de no ficción, director médico de Hololife Center
20 de enero de 2026
Prefacio
El objetivo de este artículo es explicar los mecanismos de acción de la terapia con luz roja, también conocida como fotobiomodulación, tanto a nivel local como, sobre la base de la evidencia científica, en el tratamiento sistémico de todo el cuerpo. El artículo también revisa en detalle los mitos comunes relacionados con la terapia y los corrige con base en la evidencia de la investigación.
La terapia con luz roja ha crecido rápidamente en contextos de bienestar y rehabilitación. Al mismo tiempo, ha aumentado la variedad de dispositivos y las variaciones en la dosificación, lo que añade confusión sobre los parámetros del tratamiento. Algunas experiencias negativas están relacionadas con una dosificación incorrecta, un dispositivo demasiado débil o un objetivo poco claro. Se enfatiza la importancia de la dosificación porque la fotobiomodulación suele seguir una relación dosis-respuesta bifásica.(1)
Introducción
La fotobiomodulación se refiere al uso de luz roja y del infrarrojo cercano (NIR) para regular la función biológica en el tejido. El tratamiento no se basa en quemar el tejido, en efectos térmicos ni en radiación ionizante. El efecto se basa en un proceso fotoquímico en el que la luz absorbida por estructuras celulares altera el metabolismo celular y las vías de señalización. Se trata de un mecanismo de regulación biológica, no de un tratamiento que dañe el tejido.(2,3)
La fotobiomodulación pertenece a un grupo más amplio de terapias basadas en la luz, que también incluye la cromoterapia y otras modalidades de tratamiento que utilizan longitudes de onda de la luz. Lo que estas tienen en común es la idea de que la luz funciona como información biológica que puede influir en la función corporal sin estimulación mecánica ni química. (4,5)
La cromoterapia utiliza diferentes colores de luz visible para favorecer el bienestar y la salud. Su premisa es que distintas longitudes de onda pueden activar diferentes respuestas fisiológicas y psicológicas. La cromoterapia no es un fenómeno nuevo, sino que tiene una historia que abarca miles de años. El uso terapéutico de la luz se practicaba en el antiguo Egipto, Grecia, China e India. La luz solar y, en particular, los colores se utilizaban en prácticas curativas antes de la medicina moderna.(6,7)
La luz visible es radiación electromagnética en el rango de longitudes de onda de aproximadamente 380–780 nanómetros. El ojo humano puede detectar este rango, pero el efecto biológico no se limita a la visión. La luz visible participa en varios procesos biológicos clave, incluida la regulación de los ritmos circadianos, la sincronización de la función hormonal, el fototropismo en las plantas y la fototaxis en los microorganismos. En los seres humanos, la luz afecta, entre otras funciones, la sincronización del sueño, el estado de alerta y la regulación del sistema nervioso.(4)
La fotobiomodulación se diferencia de la cromoterapia en que utiliza principalmente longitudes de onda rojas y del infrarrojo cercano, que pueden penetrar en el tejido más profundamente que las longitudes de onda más cortas de la luz visible. La fotobiomodulación y la terapia con láser de baja intensidad (LLLT) se basan en gran medida en los mismos principios biológicos. Ambas utilizan longitudes de onda definidas con precisión para influir en la función celular, reducir la inflamación y favorecer la reparación de los tejidos.(8)
El desarrollo de la terapia con luz ha avanzado en paralelo con el desarrollo tecnológico. La invención de la bombilla eléctrica a finales del siglo XIX permitió dirigir la luz a partes específicas del cuerpo. El desarrollo del láser en la década de 1960 permitió el uso preciso y focalizado de una sola longitud de onda con fines terapéuticos. En las últimas décadas, los avances en la tecnología LED han permitido disponer de dispositivos rentables y técnicamente precisos que pueden producir las longitudes de onda deseadas con suficiente potencia, superando las limitaciones prácticas de los láseres.
Hoy en día, se han publicado miles de estudios científicos sobre los efectos de la luz roja y del infrarrojo cercano. La evidencia abarca mecanismos celulares, modelos animales y estudios clínicos en diversas aplicaciones. Este conjunto de investigaciones muestra que, cuando se aplica con la dosis adecuada y se dirige correctamente, la fotobiomodulación puede actuar como una intervención reguladora biológicamente significativa sin efectos que dañen el tejido.(9)
Definición y alcance de la terapia con luz roja y la fotobiomodulación
La terapia con luz roja es un término coloquial ampliamente utilizado en el marketing. La fotobiomodulación (PBM) es el término científico correspondiente utilizado en la literatura de investigación y en contextos clínicos. En la práctica, estos dos términos describen el mismo fenómeno cuando se cumplen determinadas condiciones fisiológicas y técnicas. La diferencia no está en el mecanismo en sí, sino en la precisión de los términos y en el contexto de uso.
La fotobiomodulación se refiere al uso de luz no ionizante para regular la función biológica, desencadenando cambios medibles a nivel celular sin efectos que dañen el tejido. La terapia con luz roja es un término general para la PBM que utiliza longitudes de onda rojas y del infrarrojo cercano.
La terapia de luz roja y la fotobiomodulación se refieren al mismo fenómeno cuando se cumplen los siguientes límites clave.
Longitud de onda de la luz
La luz utilizada en fotobiomodulación suele situarse dentro del rango de 600–1100 nanómetros. Este rango incluye:
- Luz roja (aproximadamente 600–700 nm)
- Luz infrarroja cercana (aproximadamente 700–1100 nm)
Dentro de este rango de longitudes de onda, la luz penetra los tejidos biológicos de forma más eficaz que las longitudes de onda más cortas. Al mismo tiempo, es radiación no ionizante y no causa daño al ADN. La longitud de onda determina tanto la penetración en los tejidos como qué estructuras celulares tienen más probabilidades de absorber fotones.(10)
Fuente de luz
La fotobiomodulación suele utilizar dos tipos de fuentes de luz:
Fuentes de luz LED
- Las más comunes en dispositivos orientados al consumidor
- También se utilizan en algunos entornos clínicos y de fisioterapia
- Especialmente adecuadas para grandes áreas de tratamiento y tratamientos de cuerpo entero
Láser de baja intensidad (LLLT, low-level laser therapy)
- Se utiliza principalmente en el ámbito médico y profesional
- A menudo requiere formación sanitaria y aprobación del dispositivo
- Adecuado para un tratamiento local de precisión
Ambas pueden producir una respuesta biológicamente relevante cuando la longitud de onda, la potencia y la dosis se definen correctamente. La ventaja de los láseres es un espectro muy estrecho y una focalización precisa. Las fuentes LED son más adecuadas para tratar grandes áreas de tejido, como el cuerpo entero. La respuesta biológica no depende del nombre de la fuente de luz, sino del número de fotones que realmente llegan al tejido.(11)
Objetivo del tratamiento
El objetivo de la fotobiomodulación es la regulación biológica, no el daño tisular ni un efecto térmico. El propósito del tratamiento es:
- influir en el metabolismo celular
- regular la inflamación y las vías del dolor
- apoyar los procesos de reparación tisular
- influir en la regulación del sistema nervioso y la circulación
Si el efecto principal de un tratamiento se basa en el calentamiento de los tejidos, no se trata de fotobiomodulación, sino de terapia de calor. En la fotobiomodulación, el aumento de la temperatura tisular es pequeño o biológicamente insignificante para la respuesta.(12)
Definición de la dosis
Un límite clave en la fotobiomodulación es la dosificación. Una respuesta biológica requiere que la dosis se informe y se entienda correctamente. En la práctica, esto significa dos magnitudes básicas:
-
Irradiancia (mW/cm²): potencia por unidad de área
-
Fluencia (J/cm²): energía total por unidad de área (irradiancia × tiempo)
La potencia nominal o la potencia en vatios del dispositivo por sí solas no describen el efecto biológico. Lo que importa es cuánta energía recibe realmente el tejido. La fotobiomodulación sigue una curva de respuesta dependiente de la dosis: una dosis demasiado pequeña no produce efecto, y una dosis demasiado grande puede reducir la respuesta biológica.(13)
Límite respecto a otras terapias de luz
La fotobiomodulación se diferencia claramente de otras intervenciones basadas en la luz:
- No es lo mismo que la cromoterapia, que utiliza colores de luz visible principalmente para la regulación del sistema nervioso y del estado de ánimo.
- No es lo mismo que la terapia con luz ultravioleta, que utiliza radiación ultravioleta, por ejemplo, para favorecer la síntesis de vitamina D.
- No es una terapia infrarroja basada en el calor, la llamada infrarroja lejana, por ejemplo, la sauna de infrarrojos, en la que el calentamiento tisular es el mecanismo clave.(14)
La característica definitoria de la fotobiomodulación es un efecto celular fotoquímico y fotobiológico.(11)
Resumen
La terapia de luz roja y la fotobiomodulación se refieren al mismo fenómeno biológico cuando:
- Se utilizan longitudes de onda rojas o del infrarrojo cercano
- La fuente de luz produce una densidad suficiente de fotones en el tejido
- El objetivo es la regulación biológica, no el calentamiento
- La dosis se define mediante irradiancia y fluencia
Comprender estos límites es necesario para evaluar científicamente la terapia de luz roja, utilizarla con seguridad y distinguirla de otras modalidades basadas en la luz.
Efectos celulares de la fotobiomodulación
1. Regulación de la producción de energía mitocondrial
La fotobiomodulación (PBM) afecta principalmente a la función mitocondrial, que es responsable de la mayor parte de la producción de energía celular. La literatura científica indica que uno de los objetivos clave de la fotobiomodulación es el citocromo c oxidasa (complejo IV) en la cadena de transporte de electrones mitocondrial, que absorbe de forma eficiente las longitudes de onda rojas y del infrarrojo cercano.(15)
La absorción de luz en el citocromo c oxidasa puede:
- potenciar la transferencia de electrones
- mejorar la utilización del oxígeno en la producción de energía
- aumentar el potencial de membrana mitocondrial
- aumentar la formación de ATP
Al mismo tiempo, cambia el estado redox mitocondrial, lo que influye de forma amplia en el metabolismo celular. La PBM también puede liberar óxido nítrico unido dentro de las mitocondrias, lo que elimina bloqueos temporales en la transferencia de electrones y mejora la eficiencia operativa mitocondrial.(16)
Es importante señalar que el efecto de la fotobiomodulación no se limita a una sola enzima o vía de señalización. Estudios posteriores muestran que la PBM también puede influir en:
- la señalización del calcio mitocondrial
- la señalización de especies reactivas de oxígeno (ROS) a un nivel bajo y adaptativo
- la comunicación entre las mitocondrias y los receptores nucleares
A través de estos mecanismos, la fotobiomodulación puede desencadenar vías de señalización secundarias que influyen en la expresión génica, la tolerancia al estrés celular y los procesos de reparación tisular.(16)
Importancia fisiológica práctica
Los cambios a nivel celular suelen manifestarse como las siguientes respuestas funcionales:
- La célula obtiene más energía utilizable porque aumenta la producción de ATP.
- La reparación tisular y la síntesis de proteínas mejoran porque la energía no es un factor limitante para la renovación celular.
- La respuesta neuromuscular a la carga puede disminuir porque se estabiliza la economía energética celular y disminuye el estrés metabólico.
Aplicación específica
redZEN Photobiomodulation Spotlight
Una solución compacta y focalizada que utiliza 6 longitudes de onda seleccionadas científicamente. Optimizada para la salud localizada de la piel, el confort articular y la recuperación tisular local.
- ✅ Alta irradiancia: 120 mW/cm² a 15cm
- ✅ Multionda: 630, 660, 670, 810, 830, 850 nm
- ✅ Sin parpadeo: seguro para uso facial y nocturno
2. Óxido nítrico y regulación de la circulación
La fotobiomodulación (PBM) puede aumentar la cantidad de óxido nítrico (NO) biológicamente activo en los tejidos y mejorar la función endotelial. La evidencia de investigación apoya un modelo en el que la PBM aumenta la biodisponibilidad de NO de manera dependiente de la dosis, aliviando así la disfunción endotelial. Este es un vínculo mecanístico clave entre la PBM y los efectos vasculares.
El óxido nítrico es un regulador central del tono vascular. El NO relaja el músculo liso vascular, dilata los vasos sanguíneos y mejora la perfusión. Esto puede mejorar la microcirculación y el aporte de oxígeno y nutrientes a los tejidos, especialmente cuando la producción endotelial de NO está alterada. La PBM puede aumentar los efectos del NO mediante varios mecanismos, entre ellos la liberación de NO desde depósitos intracelulares y la activación de la sintasa de óxido nítrico endotelial (eNOS).(17)
En la observación práctica, algunos usuarios informan una sensación de “calor” durante o después del tratamiento. Esto es consistente con la vasodilatación y el aumento de la perfusión del tejido cutáneo y muscular. En este caso, la sensación de calor puede surgir de una alteración del flujo sanguíneo incluso si la temperatura del tejido no aumenta de forma significativa.
3. Señalización oxidativa y una respuesta hormética
Los efectos de la fotobiomodulación siguen una llamada relación dosis-respuesta hormética. Esto significa que la respuesta biológica no aumenta linealmente con la dosis. Dosis muy pequeñas pueden ser ineficaces. El mayor beneficio se produce dentro de un rango óptimo de dosis. Una dosis demasiado alta puede, en cambio, reducir las respuestas o incluso inhibir los efectos estimulantes. Esto suele describirse mediante un modelo de curva en U invertida, que es un principio central para comprender la fotobiomodulación y utilizarla de forma segura (véase la figura a continuación).(13)
La PBM puede producir una señal pequeña y transitoria de especies reactivas de oxígeno (ROS) que puede desencadenar respuestas protectoras celulares y regular los sistemas antioxidantes. Este es un modelo hormético típico y también explica por qué una dosis demasiado alta puede reducir los beneficios.(18)
4. Regulación de la inflamación y las vías del dolor
La fotobiomodulación (PBM) puede afectar la regulación de las vías de señalización relacionadas con la inflamación y el dolor. El efecto a menudo comienza con un estímulo fotobiológico celular y prosigue a través de mediadores inflamatorios, el fenotipo de las células inmunitarias y la señalización del dolor del sistema nervioso. En los estudios, la PBM se ha relacionado con cambios en los marcadores inflamatorios y en los perfiles de citocinas, así como con la atenuación de las respuestas inflamatorias en estados activados.(18)
La PBM puede influir en el dolor tanto de forma periférica como central. A nivel periférico, la PBM puede reducir la entrada nociceptiva impulsada por la inflamación, mejorar la microcirculación y cambiar las condiciones metabólicas locales. Esto puede reducir la sensibilidad al dolor y mejorar la función, especialmente en trastornos musculoesqueléticos en los que la inflamación local y la irritación tisular mantienen los síntomas.
La respuesta clínica depende siempre del objetivo y de la dosis. Los resultados de la PBM no son consistentes en todas las enfermedades o protocolos porque las respuestas dependen de la dosis y los objetivos del tratamiento difieren biológicamente. La evidencia para el alivio del dolor y la mejora de la función es sólida en aplicaciones específicas (por ejemplo, la osteoartritis de rodilla cuando se utilizan parámetros que han demostrado ser eficaces en los estudios), pero la PBM no es un remedio universal para todas las afecciones dolorosas y no sustituye el control de la carga, la rehabilitación ni el tratamiento de la enfermedad subyacente.(19)
5. Efectos sistémicos e indirectos
En la fotobiomodulación de cuerpo completo, algunos efectos pueden surgir indirectamente y no solo a través del tejido local. Cuando grandes superficies de piel y músculo se exponen simultáneamente a la luz, la respuesta biológica puede estar mediada por los sistemas circulatorio, nervioso e inmunitario. En este caso, el efecto no se limita al área tratada, sino que puede reflejarse en los sistemas reguladores del cuerpo.(16)
La literatura científica indica que la PBM puede afectar a componentes sanguíneos, incluida la deformabilidad de los glóbulos rojos, la viscosidad sanguínea y la función endotelial vascular. Al mismo tiempo, la regulación autónoma puede cambiar, lo que puede manifestarse como cambios en las respuestas vasculares, la variabilidad de la frecuencia cardíaca y el estado de alerta percibido. Estos cambios proporcionan una base mecanicista para los efectos sistémicos descritos para la PBM, incluso en ausencia de exposición directa a la luz, en los distintos tejidos diana.(20)
Además, se ha propuesto que la PBM influya indirectamente en la comunicación inmunitaria. Un estímulo fotobiológico local puede alterar los perfiles de citocinas y de señalización, lo que, a su vez, puede afectar a la función de las células inmunitarias fuera del área de tratamiento. Esto suele describirse como efectos indirectos o sistémicos de la PBM, y es una justificación clave para estudiar los protocolos de cuerpo completo, especialmente en afecciones con patrones sintomáticos amplios y no locales.(21)
Indicaciones y evidencia científica
Aplicaciones locales
La fotobiomodulación local (PBM) es más adecuada para situaciones en las que el objetivo del tratamiento es claro y limitado. En ese caso, la dosis puede dirigirse con precisión al tejido y la respuesta puede evaluarse de forma fiable en la práctica. La evidencia es más sólida en aplicaciones en las que los estudios han utilizado una dosificación suficiente y parámetros claramente descritos.
Trastornos locales de dolor
Existe sólida evidencia científica para la PBM en ciertos contextos de dolor. Por ejemplo, en el dolor de cuello, una revisión sistemática y un metanálisis mostraron reducción del dolor tanto en el dolor cervical agudo como en el crónico, y en algunos estudios el efecto persistió después del período de tratamiento.(22)
Trastornos de tendones y músculos
En el dolor tendinoso y las tendinopatías, la eficacia de la PBM está estrechamente vinculada a la ventana de dosificación. Una revisión sistemática y un metanálisis destacaron que los resultados positivos se asociaron con dosis coherentes con los principios de dosificación recomendados, y que los resultados negativos a menudo se relacionaron con una selección inadecuada de parámetros.(23)
Apoyo a la cicatrización de heridas
En el cuidado de heridas, la PBM suele utilizarse como tratamiento adyuvante más que por sí sola. En las úlceras del pie diabético, un metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados informó una asociación entre PBM/LLLT y mejores resultados de cicatrización en comparación con los controles, lo que respalda su uso como terapia adyuvante para la cicatrización de heridas en casos seleccionados.(24)
Lesión de la mucosa oral en contextos terapéuticos específicos (por ejemplo, efectos secundarios de la terapia contra el cáncer)
La mucositis oral en el contexto de la terapia contra el cáncer es una de las áreas de aplicación de la PBM mejor establecidas.(25)
Directrices prácticas y protocolos para el tratamiento local
En la terapia local con luz roja y la fotobiomodulación, los factores más importantes son que la luz se dirija al tejido correcto a una distancia suficientemente cercana y que el tratamiento se realice con regularidad. Los resultados prácticos no requieren cálculos de dosis cuando el tratamiento se mantiene moderado y repetido. Las orientaciones siguientes describen principios seguros y de uso habitual que mantienen a la mayoría de los usuarios dentro de un rango de dosis funcional.
Guía básica general:
- Dirija la luz directamente sobre la zona de piel tratada.
- Utilice el dispositivo cerca de la piel o a una distancia mínima de contacto, salvo que el fabricante indique lo contrario.
- Realice el tratamiento a diario o casi a diario.
- Interrumpa o reduzca el tratamiento si la piel se irrita.
Recomendaciones de longitud de onda (general):
-
Luz roja (aproximadamente 630–660 nm)
- Adecuada para tejidos superficiales
- Piel, mucosa, músculos superficiales y tendones
-
Luz infrarroja cercana, NIR (aproximadamente 800–880 nm)
- Penetra más profundamente en el tejido
- Fascia, articulaciones, tendones y capas musculares más profundas
Muchos dispositivos combinan ambas. La combinación es adecuada para la mayoría de las molestias locales.
Distancia de tratamiento (regla sencilla):
-
Paneles y lámparas LED:
- 5–20 cm de la piel, salvo que el fabricante indique lo contrario
-
Dispositivos pequeños y específicos:
- Contra la piel o a una distancia de 0–5 cm
Una distancia menor suele significar un efecto más intenso. Alejarse reduce la intensidad, pero aumenta el área de cobertura.
Conceptos técnicos fundamentales de los dispositivos y la dosificación
La investigación subraya que la “potencia en vatios” por sí sola no es suficiente. Para lograr un efecto óptimo, un dispositivo debería definir los siguientes factores:(1,26)
-
Irradiancia (mW/cm²): potencia por unidad de área
-
Fluencia (J/cm²): energía por unidad de área (irradiancia × tiempo)
-
Longitud de onda (nm): afecta la penetración óptica y las dianas
-
Frecuencia de exposición: determina los efectos biológicos acumulativos
-
Respuesta bifásica a la dosis: una dosis pequeña estimula, una dosis demasiado grande puede reducir el beneficio
Un problema práctico suele ser el siguiente: el dispositivo parece “potente”, pero la irradiancia real en la piel sigue siendo baja, o la dosis se vuelve demasiado alta debido a un tiempo de exposición prolongado. En la terapia de luz roja de cuerpo entero, el CTN LedPro™ fabricado en Finlandia sirve como ejemplo de un dispositivo que cumple los criterios técnicos necesarios para lograr un efecto terapéutico eficaz y seguro.
1) Afecciones dolorosas localizadas (por ejemplo, cuello, zona lumbar, hombros)
Luz recomendada: roja + NIR, o NIR sola
Guía práctica:
- Distancia: 5–15 cm
- Tiempo: 10–15 minutos
- Frecuencia: 1–2 veces al día
- Curso: 5–10 días, evaluar la respuesta y continuar si es necesario
- Seleccione los puntos según el dolor y la sensibilidad a la palpación (músculos paravertebrales, zonas gatillo).
- Mantenga las dosis dentro de una “ventana de trabajo” en lugar de en los ajustes máximos.
Respuesta típica:
- Reducción del dolor
- Relajación
- Mejora de la movilidad
2) Afecciones de tendones y músculos (por ejemplo, codo, rodilla, tendón de Aquiles y hombro)
Luz recomendada: NIR, o roja + NIR
Guía práctica:
- Distancia: 0–10 cm
- Tiempo: 5–10 minutos por zona
- Frecuencia: una vez al día
- Curso: 2–4 semanas
Notas importantes:
- El tratamiento favorece la recuperación.
- El manejo de la carga sigue siendo central.
- En la literatura, para algunos objetivos tendinosos se describen dosis claramente más altas (p. ej., el manguito rotador), lo que pone de relieve la variación según el tejido y la indicación.
3) Apoyo a la cicatrización de heridas y la renovación cutánea (solo sobre piel intacta o los bordes de la herida)
Luz recomendada: luz roja (aproximadamente 630–660 nm)
Guía práctica:
- Distancia: 10–20 cm
- Tiempo: 5–10 minutos
- Frecuencia: una vez al día o en días alternos
- Área objetivo: base de la herida más la zona del borde, dividida en varios puntos según sea necesario en función del tamaño de la herida
Nota: No dirija la luz hacia una herida abierta a menos que el dispositivo esté diseñado para ello. La bibliografía subraya que la PBM funciona mejor junto con los cuidados de la herida basados en las mejores prácticas, no como un “sustituto” independiente.
4) Área oral y facial (solo con dispositivos destinados a este fin)
Luz recomendada: luz roja (aproximadamente 630–660 nm)
Orientación práctica:
- Distancia: según las instrucciones del dispositivo (por lo general, muy cerca)
- Tiempo: 1–3 minutos por área
- Frecuencia: a diario en sesiones cortas
Seguridad:
Evite la exposición directa de los ojos a una luz intensa, a menos que el dispositivo esté diseñado específicamente para tratamiento ocular. La PBM aplicada a los ojos requiere un dispositivo diseñado para ese fin y una dosificación conservadora.
Lista de verificación sencilla
- Las sesiones cortas y repetidas funcionan mejor que las sesiones largas y poco frecuentes.
- Más no siempre es mejor.
- Los resultados se desarrollan a lo largo de días y semanas, no en una sola sesión.
- Cuando el objetivo está claro, el tratamiento local es el más eficaz.
Cuándo el tratamiento local no es el enfoque principal
- Los síntomas son generalizados.
- Hay fatiga generalizada o recuperación deteriorada.
- El dolor no se puede localizar claramente.
En estos casos, un enfoque de cuerpo entero puede ser más apropiado.
Tratamiento de cuerpo entero: indicaciones y áreas de evidencia
En la fotobiomodulación de cuerpo entero (wbPBM), el efecto puede surgir tanto de respuestas tisulares locales como de vías reguladoras indirectas. Cuando grandes superficies de piel y músculo se exponen simultáneamente, la respuesta puede estar mediada por la circulación, el sistema nervioso autónomo y el sistema inmunitario. En ese caso, el efecto no permanece limitado a una sola localización anatómica, sino que puede reflejarse en la regulación de todo el cuerpo y en la experiencia de los síntomas.(27)
Por tanto, el tratamiento de cuerpo entero no es solo “un tratamiento local más amplio”.
Fotobiomodulación local frente a fotobiomodulación de cuerpo entero: diferencias clave
| Característica |
Fotobiomodulación local |
Fotobiomodulación de cuerpo entero |
| Objetivo |
Una zona (por ejemplo, rodilla, hombro, herida) |
Una gran parte del cuerpo a la vez |
| Meta |
Respuesta tisular local |
Respuesta sistémica y tisular amplia |
| Dosis |
Fácil de dirigir a un tejido específico |
La carga total y la frecuencia pasan a ser centrales |
| Medición |
J/cm² por área es lo central |
Tiempo de tratamiento + irradiancia del dispositivo + cobertura son lo central |
| Respuesta típica |
Dolor local, inflamación y cicatrización |
Sensibilidad al dolor, recuperación, sueño, función, energía general |
Tesis centrales de la exposición de cuerpo entero:(30)
- Aumenta la exposición total a la luz y expone simultáneamente múltiples tejidos.
- Puede modificar respuestas fisiológicas relacionadas con las respuestas vasculares y la recuperación autónoma.
- Es un objetivo de investigación adecuado, especialmente cuando los síntomas son amplios y no localizados.
1) Dolor, función y calidad de vida en la fibromialgia
La PBM de cuerpo entero se ha estudiado en la fibromialgia en entornos controlados y cegados. Estos estudios informan cambios en el dolor y la función, y en algunos estudios también en variables relacionadas con el ritmo circadiano y la variabilidad de la presión arterial. Un estudio de viabilidad publicado también apoya la aplicabilidad práctica de los protocolos de wbPBM y la monitorización sistemática de variables de síntomas informadas por los pacientes durante el período de tratamiento. (27–29,34)
2) Rendimiento de entrenamiento y recuperación
La PBM de cuerpo entero se ha estudiado en estudios individuales sobre rendimiento atlético y recuperación, así como en una revisión sistemática reciente. La revisión concluye con cautela: la wbPBM puede mejorar algunas métricas relacionadas con el sueño, pero la evidencia de una mejora clara en el rendimiento o la recuperación aún no es consistente, y las diferencias entre los diseños de estudio son grandes.(30)
Un estudio informó una mejor recuperación sin un efecto claro sobre el rendimiento máximo, lo que es coherente con la idea de que los efectos de la wbPBM pueden hacerse más evidentes en la recuperación que en la producción máxima.(31)
3) Uso de energía y respuestas metabólicas
Un estudio de 2025 también examinó la PBM de cuerpo entero y midió efectos agudos sobre el gasto energético en reposo (REE) en mujeres con obesidad. El estudio informó cambios en el perfil del gasto energético en reposo tras la exposición aguda a wbPBM, lo que convierte a este en un área de evidencia interesante pero todavía inicial.(32)
Variables y resultados detallados del estudio:
- 16 mujeres con obesidad (IMC ~36) + 16 controles de peso normal
- Exposición de cuerpo entero durante 12 minutos (por delante y por detrás) utilizando una combinación de rojo 633–660 nm + NIR 850–940 nm
- REE medido mediante calorimetría indirecta antes y después de la exposición
- Resultado clave:
-
- En mujeres con obesidad, la REE aumentó ~9.3% después de PBM (1486 ± 327 → 1624 ± 314 kcal/día)
- La RER no cambió, lo que significa que el uso de sustratos (relación grasa/carbohidrato) no cambió de forma aguda
- La temperatura cutánea aumentó, pero ΔREE no se correlacionó con el cambio de temperatura (el propio análisis del estudio)
Protocolos prácticos de tratamiento de cuerpo entero
La fotobiomodulación de cuerpo entero (wbPBM) se basa en exposiciones repetidas y moderadas, en lugar de una sola sesión de alta intensidad. En los diseños de estudio que informan cambios en el dolor, la función o la recuperación, el tratamiento casi siempre se ha administrado como una serie de exposiciones repetidas varias veces por semana durante varias semanas. Esto coincide con la conocida lógica dosis-respuesta de la fotobiomodulación y con el desarrollo de efectos sistémicos.
Se recomienda utilizar dispositivos de fotobiomodulación de cuerpo entero, basados en investigación y estandarizados, como LedPro (by CTN); los parámetros correctos son los siguientes:
LedPro (Horizontal)
- Longitudes de onda: 633, 660, 850, 940 nm
- Irradiancia a plena potencia: 35 mW/cm² a una distancia de 15 cm
LedPro (Vertical)
- Longitudes de onda: 660, 850 nm
- Irradiancia a plena potencia: 200 mW/cm² a una distancia de 15 cm
Debido a su mayor irradiancia, LedPro vertical necesita menos tiempo para lograr los resultados deseados.
Los siguientes principios resumen enfoques utilizados en estudios y que resultan prácticos cuando el objetivo es apoyar la recuperación, regular el dolor o apoyar la función general.
1) Fase inicial
Qué hacer:
- 3–5 sesiones por semana
- durante 3–6 semanas
Por qué:
En general, en los estudios no se observan efectos sistémicos después de una sola sesión, sino que se desarrollan de forma acumulativa. Una fase inicial más densa permite que se activen y estabilicen las respuestas de regulación autonómica, circulatoria y tisular.(27,28)
Objetivo:
- Evaluar el cambio en el dolor
- Detectar cambios en la recuperación y la función
- Identificar la respuesta individual
2) Mantenimiento
Qué hacer:
- 2–3 sesiones por semana, o
- 1–2 bloques cortos intensivos al mes
Por qué:
Una vez lograda una respuesta, el tratamiento continuo de alta frecuencia no es necesario para la mayoría de las personas. El objetivo del mantenimiento es apoyar el equilibrio alcanzado sin acumulación innecesaria.(30)
Objetivo:
- Mantener los beneficios logrados
- Equilibrar los periodos de alta carga
- Apoyar la recuperación a largo plazo
3) Duración por sesión
Qué hacer:
- Por lo general, 10–20 minutos por sesión en un dispositivo de cuerpo entero (en los estudios, la duración ha variado de 6 a 20 minutos)
Por qué:
La investigación y la comprensión mecanística muestran que la fotobiomodulación sigue una relación dosis-respuesta bifásica. Una exposición demasiado breve puede ser ineficaz, pero una exposición demasiado prolongada puede reducir la calidad de la respuesta o llevar a una atenuación de la respuesta.(1,30,32)
Objetivo:
- Estimulación suficiente sin sobreexposición
- Una respuesta estable y predecible
4) Momento del día
Qué hacer:
- Mañana: favorece el estado de alerta y la actividad
- Noche: favorece la relajación si el usuario no se vuelve más alerta
Por qué:
El sistema nervioso autónomo responde de manera individual a la estimulación lumínica. Algunas personas responden con activación, otras con efectos calmantes. En los estudios, el momento del día no ha sido una variable crítica, pero en la práctica debe alinearse con la experiencia del usuario.(30,33)
Objetivo:
- Compatibilidad con el ritmo circadiano
- Mejor tolerabilidad
5) Combinaciones y límites
La PBM de cuerpo entero puede combinarse con:
- ejercicio
- sueño suficiente
- gestión de la carga
- conceptos básicos de nutrición
Por qué:
En los estudios, la PBM de cuerpo entero actúa como una intervención de apoyo, no como una terapia sustitutiva por sí sola. Su efecto es más fuerte cuando se cumplen los requisitos fisiológicos básicos.(30)
Objetivo:
- Apoyo integral para la recuperación y la función
- Uso realista y sostenible sin expectativas infladas
Grado profesional / Recuperación de cuerpo completo
REDelios MAX Photobiomodulation Panel (+Stand)
La solución definitiva para el biohacking. Diseñado con 8 longitudes de onda calibradas con precisión (380nm a 1280nm) para la regeneración de todo el cuerpo y el apoyo a la salud sistémica.
-
Espectro de 8 longitudes de onda: Incluye UV-A e infrarrojo de onda larga.
-
Cobertura de todo el cuerpo: Irradiancia masiva de 169.5 mW/cm².
-
Pulsado avanzado: modos de 10Hz a 100Hz para la recuperación y el apoyo cognitivo.
Mitos sobre la terapia de luz roja y lo que muestra la investigación
La terapia de luz roja y la fotobiomodulación (PBM) se asocian con muchas generalizaciones, simplificaciones y afirmaciones parcialmente incorrectas. Algunas se basan en visiones desactualizadas de los efectos biológicos de la luz, otras en afirmaciones de marketing y otras en una sobreinterpretación de experiencias individuales. Sin embargo, la literatura científica muestra que los efectos de la PBM dependen de la dosis, son comprensibles desde el punto de vista mecanístico y se limitan a aplicaciones específicas. La siguiente sección revisa los principales mitos asociados con la terapia de luz roja y los compara con lo que indican los estudios controlados, las revisiones y la orientación clínica.
1. Mito: “La terapia de luz roja es solo terapia de calor.”
Refutación:(18,41)
La PBM puede producir una respuesta biológica sin un calentamiento significativo del tejido. La respuesta surge de cambios fotoquímicos y de la señalización celular.
2. Mito: “La luz no puede afectar a los músculos o las articulaciones.”
Refutación:(35,42)
La luz infrarroja cercana penetra más en el tejido que la luz roja, y sus efectos pueden alcanzar los tejidos blandos. La respuesta depende de la dosis y del objetivo.
3. Mito: “El tratamiento de cuerpo completo solo funciona por placebo.”
Refutación:(30,31,34)
Se han publicado estudios ciegos y controlados de PBM de cuerpo completo, con cambios clínicos observados, por ejemplo, en la fibromialgia.
4. Mito: “Más luz siempre es mejor.”
Refutación:(1,26)
La PBM suele mostrar una respuesta bifásica a la dosis. Una dosis demasiado alta puede reducir los resultados.
5. Mito: “La PBM daña el ADN.”
Refutación:(36,40)
La luz roja y la NIR no son ionizantes. No rompen el ADN por el mismo mecanismo que la radiación ionizante. Los riesgos se relacionan principalmente con la dosificación y la protección ocular, no con el daño al ADN.
6. Mito: “La PBM causa un estrés oxidativo peligroso.”
Refutación:(8,18)
La PBM puede producir una señal transitoria de ROS que actúa como mensajero y desencadena respuestas protectoras. Esto depende de la dosis. Una dosificación incorrecta puede reducir el beneficio.
7. Mito: “La PBM funciona igual con todos los dispositivos.”
Refutación:(1,26)
Los dispositivos difieren en irradiancia, espectro, pulsado y cobertura. La dosis depende de la irradiancia y del tiempo. La investigación subraya la importancia de informar los parámetros.
8. Mito: “El LED siempre es débil y el láser siempre es mejor.”
Refutación:(1,26)
Ambos pueden funcionar si la dosis y los parámetros son correctos. El LED se adapta a áreas grandes. El láser se adapta a una focalización precisa. El nombre no decide el resultado, sino la dosis y el uso.
9. Mito: “El tratamiento de cuerpo completo no puede afectar a la circulación.”
Refutación:(17,35,38)
La PBM puede aumentar la biodisponibilidad del óxido nítrico e influir en la función endotelial de manera dependiente de la dosis. Esto respalda cambios en las respuestas vasculares.
10. Mito: “La protección ocular es completamente innecesaria con dispositivos LED.”
Refutación:(36,39)
La exposición directa del ojo aumenta el riesgo de deslumbramiento y de estrés lumínico. La PBM ocular tiene protocolos médicos específicos, pero para uso general no es sensato mirar directamente una luz intensa.
11. Mito: “La PBM está siempre prohibida en el cáncer.”
Refutación:(25,37,43)
La PBM se utiliza para ciertos efectos secundarios de la terapia oncológica, como la mucositis oral, y el campo cuenta con guías clínicas. Esto no significa que todos los objetivos y todas las dosis sirvan para todos los pacientes. El paciente necesita una evaluación por parte del equipo tratante.
12. Mito: “Si no siento nada, el tratamiento no funciona.”
Refutación:(1,18,26)
La PBM no requiere sensación. Algunos beneficios aparecen con el tiempo y con la repetición. Una sensación intensa también puede indicar una dosis demasiado alta o un dispositivo que genera demasiado calor. La dosis determina el resultado.
Qué solución de luz roja es la adecuada para ti
| Característica |
redZEN Spotlight |
redELIOS Panel |
redELIOS MAX + Stand |
| Selección de modelo |
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| Caso de uso principal |
Zonas locales específicas |
Zona media del cuerpo y áreas grandes |
Salud sistémica de todo el cuerpo |
| Rango del espectro |
6 longitudes de onda (630-850nm) |
8 longitudes de onda (380-1280nm) |
8 longitudes de onda (380-1280nm) |
| Irradiancia máxima |
120 mW/cm² |
139.3 mW/cm² |
169.5 mW/cm² |
| Modos de terapia |
Salida continua |
Pulsos multi-Hz |
Pulsos multi-Hz |
Seguridad de la fotobiomodulación
La fotobiomodulación se considera generalmente bien tolerada cuando se utiliza con longitudes de onda adecuadas y dosis moderadas. El efecto terapéutico se basa en regular la función celular, y no en una lesión tisular, lo que explica por qué los efectos adversos graves son raros. Según la literatura de investigación y las revisiones clínicas, los efectos adversos notificados suelen ser leves, transitorios y relativamente infrecuentes. En la mayoría de los estudios clínicos, la PBM se tolera bien y no se notifican daños graves.(41,44)
Los efectos adversos transitorios típicos incluyen:
- Enrojecimiento cutáneo transitorio en el área tratada
- Irritación ocular o deslumbramiento si los ojos se exponen directamente a la luz
- Dolor de cabeza temporal o sensación de “sobreactivación” en usuarios sensibles
- Fatiga temporal o somnolencia si el tratamiento aumenta la activación parasimpática
- Rara vez, un aumento temporal del dolor si la dosis supera el rango óptimo del individuo
Estas reacciones suelen depender de la dosis y disminuyen cuando se ajusta la duración, la frecuencia o el momento de aplicación. Por lo general, los síntomas no requieren suspender el tratamiento.
Los riesgos menos comunes, pero posibles, incluyen:
- Síntomas oculares relacionados con la luz o estrés lumínico si el usuario mira directamente una fuente de luz intensa
- Empeoramiento temporal del dolor o de la tensión muscular debido a una dosis demasiado alta (respuesta bifásica a la dosis)
- No se ha informado de daño tisular grave con la fotobiomodulación cuando se utiliza luz roja o infrarroja cercana no ionizante y el tratamiento se realiza con los parámetros recomendados.(8)
Contraindicaciones y precauciones
La fotobiomodulación no tiene contraindicaciones absolutas generales, pero ciertas situaciones requieren precaución o evaluación clínica:(18,41)
Ojos:
- Evite la exposición directa de los ojos a luz intensa en el uso general.
- El tratamiento del área ocular requiere protocolos médicos separados.
Medicación:
- Comience con precaución si el usuario toma medicamentos fotosensibilizantes (consulte siempre a su médico).
Factores neurológicos:
- Comience con precaución en caso de epilepsia.
- Tenga precaución en personas con tendencia a migrañas graves o sensibles a la luz.
Cáncer y terapias oncológicas:(43)
- El cáncer activo o la terapia oncológica en curso requieren evaluación clínica.
- La zona objetivo, la dosis y el objetivo del tratamiento determinan la conveniencia.
- Existe evidencia sobre ciertos efectos secundarios de las terapias oncológicas, pero las decisiones de tratamiento siempre son específicas de cada paciente.
En conjunto, el perfil de seguridad de la fotobiomodulación es bueno cuando se respeta la lógica de la dosificación y se siguen las precauciones básicas. Cuando se implementa correctamente, la PBM es un método controlable y predecible que puede apoyar un programa más amplio de recuperación, regulación del dolor y capacidad funcional tanto en aplicaciones locales como de todo el cuerpo.
DESCARGO DE RESPONSABILIDAD:
Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional. Las personas interesadas en la terapia con luz roja deben consultar a profesionales sanitarios formados para asegurarse de que los métodos elegidos sean seguros y adecuados para sus necesidades de salud particulares.
Resumen
La fotobiomodulación, también llamada comúnmente “terapia con luz roja”, es una modalidad terapéutica basada en mecanismos biológicos claramente descritos y observados de forma constante en la investigación. Entre ellos se incluyen la regulación de la producción de energía mitocondrial, el ajuste fino del estado redox celular, el aumento de la biodisponibilidad de óxido nítrico y una respuesta hormética dependiente de la dosis. El efecto no surge del calentamiento tisular, sino de una señalización fotoquímica y fotobiológica que influye en el metabolismo celular, las vías inflamatorias y los procesos de reparación tisular.
La fotobiomodulación de cuerpo entero difiere sustancialmente del tratamiento local. Cuando se exponen simultáneamente grandes superficies de piel y músculo, la respuesta no se limita al tejido local, sino que también puede estar mediada por la circulación, el sistema nervioso autónomo y el sistema inmunitario. Por esta razón, la PBM de cuerpo entero se ha estudiado especialmente en condiciones con patrones de síntomas amplios y sistémicos. Los estudios han informado cambios en la experiencia del dolor, la función, la calidad de vida, el rendimiento y la recuperación, especialmente en protocolos administrados como series de tratamientos.
Desde una perspectiva práctica, una fotobiomodulación exitosa no depende de una sola sesión ni de la potencia nominal del dispositivo, sino de la dosis, la longitud de onda, el tiempo de exposición y la frecuencia del tratamiento. La fotobiomodulación sigue una relación dosis-respuesta bifásica en la que una dosis demasiado pequeña puede ser ineficaz, y una dosis demasiado grande puede reducir la respuesta biológica. Por esta razón, el uso moderado, repetido y ajustado individualmente es un principio central tanto en el tratamiento local como en el de cuerpo entero.
El perfil de seguridad es en general bueno cuando se siguen los principios básicos. La mayoría de los usuarios no experimentan efectos adversos, y los posibles efectos adversos leves suelen ser transitorios y dependientes de la dosis. Las precauciones más importantes se relacionan con la protección ocular, una iniciación gradual y la evaluación clínica en situaciones específicas. Cuando estos factores están presentes, la fotobiomodulación constituye un método coherente, predecible y fundamentado fisiológicamente para apoyar la recuperación, la regulación del dolor y la capacidad funcional tanto en aplicaciones locales como de cuerpo entero.
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