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    SIBO (Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado): síntomas, causas y guía de tratamiento basada en evidencia

    SIBO (Small Intestinal Bacterial Overgrowth): Symptoms

    El SIBO ocurre cuando un exceso de bacterias coloniza el intestino delgado, alterando la digestión, la absorción de nutrientes y la salud sistémica. A diferencia del colon, que alberga billones de microbios, el intestino delgado normalmente mantiene una baja carga bacteriana. El sobrecrecimiento en esta zona desencadena una cascada de disfunción metabólica e inmunitaria. A continuación, analizamos los mecanismos del SIBO, sus factores de riesgo y sus implicaciones clínicas.

    N.b. Este artículo está pensado como una guía internacional de autoestudio. No sustituye ni proporciona consejo médico o tratamiento. No empiece ningún suplemento o hierba sin evaluar primero las posibles interacciones con los medicamentos. Comente siempre con su médico el tratamiento de las enfermedades intestinales.

    Introducción

    El crecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO) significa que hay un exceso de bacterias creciendo en el intestino delgado. Aunque muchos médicos aún no reconocen el SIBO como un diagnóstico médico, en los últimos 10 años se ha acumulado una cantidad significativa de investigación médica, lo que ha aumentado el conocimiento sobre la existencia del SIBO.(1) Normalmente, solo crecen pequeñas cantidades de bacterias en el intestino delgado. La mayoría de las bacterias viven en el colon (intestino grueso). Sin embargo, hay situaciones en las que el nivel de bacterias en el intestino delgado puede aumentar hasta niveles perjudiciales y provocar muchos problemas de salud graves.

    SIBO (Small Intestinal Bacterial Overgrowth): Symptoms

    ¿Qué es el SIBO?

    La función principal del intestino delgado es la absorción de nutrientes. El sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado:

    • Fermenta los carbohidratos, produciendo gas de hidrógeno/metano.
    • Daña el revestimiento intestinal, perjudicando la absorción de nutrientes (p. ej., hierro, B12).
    • Desencadena inflamación y exacerba problemas sistémicos como la fatiga o el dolor articular.

    Los síntomas causados por el SIBO suelen ser similares a los provocados por otras causas de problemas intestinales. Por lo tanto, el SII y el SIBO a menudo se confunden. De hecho, según un metanálisis científico publicado en 2009, el 54 % de los pacientes con SII tienen SIBO.(2) Según una encuesta publicada en 2017, entre el 4 y el 78 % de los pacientes con SII y entre el 1 y el 40 % de los controles "sanos" padecen SIBO.(3)

    FACTORES DE SALUD QUE PREDISPONEN AL SIBO:(4-5)

    • Producción reducida de ácido gástrico o hipoclorhidria, un estómago sin ácido o aclorhidria, causada, por ejemplo, por el uso continuo de inhibidores de la bomba de protones (IBP)
    • Trastornos de la motilidad del intestino delgado
    • Trastornos de la producción de enzimas digestivas pancreáticas
    • Divertículos del intestino delgado
    • Enfermedades sistémicas (enfermedad celíaca, enfermedad de Crohn, hígado graso)
    • Cirugía intestinal
    • Obstrucciones intestinales (estenosis, tumores, úlceras)

    Otros factores asociados con el SIBO en pacientes con SII incluyen el envejecimiento, el sexo femenino y el predominio de la distensión abdominal, la flatulencia y la diarrea.(6)

    Principales causas y factores de riesgo del SIBO

    Factor
    Mecanismo
    Ejemplos
    Motilidad alterada
    El movimiento intestinal lento permite la estasis bacteriana
    Diabetes, esclerodermia, uso de opioides
    Anomalías anatómicas
    Los problemas estructurales (p. ej., estenosis, cirugías) atrapan bacterias
    Bypass gástrico, enfermedad de Crohn
    Baja acidez gástrica
    La reducción del ácido no logra esterilizar el tracto gastrointestinal superior
    Uso crónico de IBP, envejecimiento
    Disbiosis
    El desequilibrio del microbioma intestinal favorece a los patógenos
    Dietas altas en azúcar, uso excesivo de antibióticos
    Estrés crónico
    Altera la señalización del eje intestino-cerebro y la motilidad
    Ansiedad, picos prolongados de cortisol


    Síntomas y presentación clínica

    Los síntomas del SIBO se solapan con el SII y otros trastornos gastrointestinales, lo que dificulta el diagnóstico.

    • Diarrea (el hidrógeno es dominante en la formación de gas)
    • Estreñimiento (el metano es dominante en la formación de gas)
    • Flatulencia
    • Cólicos y dolores intestinales
    • Los síntomas generales sistémicos como fatiga, dolor articular, ansiedad y depresión a menudo son causados por la liberación de neurotoxinas bacterianas (principalmente en el SIBO con tendencia al estreñimiento)

    LA VÍA DEL SIBO: Sobrecrecimiento bacteriano –> Gas hidrógeno –> Sobrecrecimiento de arcanobacterias –> Gas metano

    Cuando las bacterias fermentan fibras, producen gas hidrógeno. Del mismo modo, las llamadas arcanobacterias viven del hidrógeno y producen gas metano. El metano suele asociarse con el sobrecrecimiento bacteriano con tendencia al estreñimiento, mientras que el sobrecrecimiento bacteriano con tendencia a la diarrea está causado por el hidrógeno. El SIBO dominante en hidrógeno suele ser más fácil de tratar que el SIBO dominante en metano.

    Diagnóstico

    1. Prueba del aliento:
      • Mide el hidrógeno y el metano tras consumir lactulosa o glucosa.
      • Limitación: pueden producirse falsos negativos si las bacterias residen en lo profundo del intestino delgado.
    2. Correlación clínica: síntomas + factores de riesgo (p. ej., uso de IBP, cirugía abdominal previa).
    SIBO (Small Intestinal Bacterial Overgrowth): Síntomas

    Imagen: Un ejemplo de informe de una prueba de aliento para SIBO.

    Protocolos de tratamiento

    Antes de pasar al protocolo de tratamiento, se recomienda que se realice una prueba de laboratorio para determinar la posibilidad de SIBO (véase arriba). Las opciones son evaluaciones de 2 horas o de 3 horas. El perfil de SIBO de 3 horas ofrece información sobre los niveles de gas durante un periodo más largo y se recomienda para pacientes con tránsito gastrointestinal más lento o estreñimiento. Además, debe evaluarse la producción de ácido clorhídrico gástrico (por ejemplo, la prueba de laboratorio Gastropanel y una prueba de producción gástrica de ácido clorhídrico realizada por uno mismo).(7)

    Si la prueba muestra una indicación clara de SIBO, el siguiente protocolo se basa en la evidencia científica y es eficaz.

    1️⃣ Terapia antibiótica (8)

    • Rifaximina: 550 mg 3x al día durante 14 días (antibiótico no absorbido con efectos secundarios mínimos).
    • Terapia combinada: Rifaximina + neomicina para los casos con predominio de metano.
    • Estrategia previa al tratamiento: Consumir FODMAPs 1–2 semanas antes de los antibióticos para activar las bacterias diana.

    Nota: Los antibióticos requieren prescripción médica.

    2️⃣ Protocolos herbales (9-11)

    Los regímenes herbales muestran una eficacia comparable a la de los antibióticos:

    Protocolo
    Dosis
    Duración
    FC Cidal + Dysbiocide
    2 cápsulas, 2x al día
    4 semanas
    Candibactin-AR + Candibactin-BR
    2 cápsulas, 2x al día
    4 semanas
    Atrantil
    Siga las instrucciones de la etiqueta
    4–8 semanas

     

    3️⃣ Intervenciones dietéticas (12-13)

    • Dieta baja en FODMAP: Reduce los carbohidratos fermentables (por ejemplo, cebollas, ajo, legumbres, cereales con gluten) para privar de alimento a las bacterias. Implementarla por fases:
      1. Eliminación: 2–6 semanas.
      2. Reintroducción: Identificar los alimentos desencadenantes.
      3. Personalización: Mantener la tolerancia a largo plazo.
    • Dieta cetogénica: Limita los carbohidratos a <50 g/día, reduciendo el combustible bacteriano. Eficaz en los casos con predominio de diarrea.
    SIBO (Small Intestinal Bacterial Overgrowth): Symptoms

    Un espaciado de las comidas demasiado largo o demasiado corto puede exacerbar los síntomas; lo óptimo sería dejar 3–4 horas entre comidas (excepto por la noche). Por otro lado, en algunas situaciones, el ayuno y el ayuno intermitente también pueden ayudar. Limite la ingesta de cafeína (p. ej., hasta 1–2 tazas de café al día). 

    4️⃣ Probióticos y apoyo intestinal

    • Cepas específicas:
      • Bifidobacterium infantis 35624: Reduce los síntomas del SII.(14)
      • Lactobacillus rhamnosus GG: Compite con los patógenos.(15)
    • Prebióticos: Evitarlos durante la SIBO activa; reintroducirlos después del tratamiento (por ejemplo, PHGG, almidón resistente).

    N.B. Tenga cuidado con los probióticos, especialmente si usted tiene o ha tenido SIBO y niebla mental debido a la afección. En particular, las denominadas cepas probióticas productoras de ácido D-láctico (como los lactobacilos) pueden ser perjudiciales,(16) ya que la acidosis D-láctica es frecuente en pacientes con niebla mental.(17)

    5️⃣ Terapias complementarias y repetición de pruebas

    • Procinéticos: Se prescriben para prevenir la recurrencia (por ejemplo, eritromicina en dosis bajas).
    • Aceite de menta: Reduce los espasmos y la distensión abdominal (cápsulas entéricas, 0.2–0.4 mL 3 veces al día).

    Después de 4 semanas, hágase una nueva prueba de aliento para evaluar el sobrecrecimiento bacteriano; si el tratamiento tiene éxito, puede restablecer de forma gradual y progresiva la fibra y los carbohidratos FODMAP en su dieta. 

    El intestino delgado debería tener un crecimiento bacteriano muy escaso y ningún crecimiento de levaduras. Las publicaciones médicas también han descrito observaciones de "sobrecrecimiento de levaduras en el intestino delgado" o SIFO (Small Intestinal Fungal Overgrowth). Muchas personas con SIBO también pueden tener SIFO, lo que significa que hay un exceso de levaduras (por lo general, especies de Candida) en el intestino delgado.(18)

    Fisiopatología: cómo la SIBO perjudica la salud

    1. Malabsorción de nutrientes :
      • Las bacterias consumen B12, hierro y carbohidratos, lo que provoca deficiencias.
      • Los enterocitos dañados reducen la producción de enzimas (p. ej., lactasa).
    2. Intestino permeable :
      • Las toxinas bacterianas (p. ej., LPS) atraviesan la barrera intestinal, desencadenando inflamación sistémica.(19-20)
    3. Alteración de neurotransmisores :
      • Los microbios intestinales influyen en la producción de serotonina y dopamina, vinculando el SIBO con la ansiedad y la depresión.(21-22)

    La conexión del eje intestino-cerebro

    El nervio vago y los metabolitos microbianos (p. ej., los ácidos grasos de cadena corta) crean un bucle de comunicación bidireccional:

    • Estrés → SIBO: El estrés crónico enlentece la motilidad, favoreciendo el sobrecrecimiento bacteriano.
    • SIBO → Trastornos del estado de ánimo: El LPS bacteriano y las citocinas inflamatorias atraviesan la barrera hematoencefálica, alterando la neuroquímica.(23-24)

    Prevención y manejo a largo plazo

    Aunque existen protocolos de tratamiento, la prevención se centra en los siguientes aspectos principales:

    • Higiene dietética: Evitar el exceso de azúcar, carbohidratos refinados y grasas procesadas.
    • Apoyo a la motilidad: Ayuno intermitente, extractos de jengibre/alcachofa.
    • Resiliencia al estrés: Ejercicios de respiración, estimulación del nervio vago.

    El SIBO ejemplifica el papel del intestino como un nexo de la salud metabólica, inmunitaria y neurológica. Abordarlo requiere un enfoque sistémico, que combine la ecología microbiana con la optimización del estilo de vida.

    Conclusión

    El SIBO surge del sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado, alterando la digestión, la absorción de nutrientes y la salud sistémica. Síntomas como distensión abdominal, diarrea/estreñimiento, fatiga y problemas neurológicos (p. ej., niebla mental, ansiedad) derivan de la fermentación bacteriana, el daño a la mucosa intestinal y la liberación de toxinas inflamatorias. El diagnóstico se basa en pruebas de aliento y factores de riesgo clínicos (p. ej., uso de IBP y trastornos de la motilidad). 

    El tratamiento prioriza antimicrobianos dirigidos (rifaximina ± neomicina), estrategias dietéticas (protocolos bajos en FODMAP/cetogénicos) y apoyo del microbioma tras la terapia con probióticos específicos por cepa (p. ej., Bifidobacterium infantis) para prevenir recaídas. El estrés crónico agrava el SIBO al perjudicar la motilidad intestinal, mientras que metabolitos bacterianos como el LPS alteran el eje intestino-cerebro, vinculando el SIBO con trastornos del estado de ánimo. El manejo a largo plazo requiere higiene dietética (evitar carbohidratos refinados/azúcares), potenciadores de la motilidad (ayuno intermitente, jengibre) y vigilancia de sobrecrecimiento fúngico coexistente (SIFO) o deficiencias nutricionales.

    Abordar el SIBO exige un enfoque holístico, que equilibre la ecología microbiana, la nutrición personalizada y la resiliencia al estrés, para restaurar la integridad intestinal y el equilibrio sistémico.

    Referencias científicas

    1. Ford, A. & Spiegel, B. & Talley, N. & Moayyedi, P. (2009). Small intestinal bacterial overgrowth in irritable bowel syndrome: systematic review and meta-analysis. Clinical Gastroenterology and Hepatology 7 (12): 1279–1286.
    2. Ford, A. & Spiegel, B. & Talley, N. & Moayyedi, P. (2009). Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado en el síndrome de intestino irritable: revisión sistemática y metaanálisis. Clinical Gastroenterology and Hepatology 7 (12): 1279–1286.
    3. Ghoshal, U. & Shukla, R. & Ghoshal, U. (2017). Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado y síndrome de intestino irritable: un puente entre la dicotomía funcional-orgánica. Gut and Liver 11 (2): 196–208.
    4. Ghoshal, U. & Shukla, R. & Ghoshal, U. (2017). Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado y síndrome de intestino irritable: un puente entre la dicotomía funcional-orgánica. Gut and Liver 11 (2): 196–208.
    5. Jacobs, C. & Coss, A. & Attaluri, A. & Valestin, J. & Rao, S. (2013). La dismotilidad y el uso de inhibidores de la bomba de protones son factores de riesgo independientes para el sobrecrecimiento bacteriano y/o fúngico del intestino delgado. Alimentary Pharmacology & Therapeutics 37 (11): 1103–1111.
    6. Ghoshal, U. & Srivastava, D. (2014). Síndrome de intestino irritable y sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado: ¿asociación significativa o exageración innecesaria? World Journal of Gastroenterology 20 (10): 2482–2491.
    7. Saad, R. J., & Chey, W. D. (2014). Pruebas de aliento para el sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado: cómo maximizar la precisión de la prueba. Clinical Gastroenterology and Hepatology12(12), 1964-1972.
    8. Sorathia SJ, Chippa V, Rivas JM. Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado. [Actualizado el 17 de abril de 2023]. En: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; enero de 2025-.
    9. Chedid, V. et al. (2014). La terapia herbal es equivalente a la rifaximina para el tratamiento del sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado. Global Advances in Health and Medicine 3 (3): 16–24.
    10. Brown, K. & Scott-Hoy, B. & Jennings, L. (2016). Respuesta de pacientes con síndrome de intestino irritable con estreñimiento a quienes se administró un extracto combinado de quebracho/castaño de Indias/M.balsamea Willd. World Journal of Gastrointestinal Pharmacology and Therapeutics 7 (3): 463–468.
    11. Brown, K. & Scott-Hoy, B. & Jennings, L. (2015). Eficacia de un extracto combinado de quebracho, castaño de Indias y M. balsamea Willd en pacientes con síndrome del intestino irritable con estreñimiento. Journal of Gasterenterology and Hepatology Research 4: 1762–1767.
    12. Rj, A., Potter, M. D., Talley, N. J., Shah, A., Holtmann, G., & Sanders, D. S. (2022). Recomendaciones dietéticas basadas en la evidencia y emergentes para trastornos del intestino delgado. Official journal of the American College of Gastroenterology| ACG117(6), 958-964.
    13. Litwiniuk, M., Zaniuk, M., Hurkała, K., Antonik, D., Denys, B., Góra, K., ... & Iberszer, K. (2023). Tratamiento del sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado: terapia antibiótica convencional y terapia alternativa: probióticos y dieta baja en FODMAP. Journal of Education, Health and Sport41(1), 57-69.
    14. Yuan, F., Ni, H., Asche, C. V., Kim, M., Walayat, S., & Ren, J. (2017). Eficacia de Bifidobacterium infantis 35624 en pacientes con síndrome del intestino irritable: un metaanálisis. Current medical research and opinion, 33(7), 1191-1197.
    15. Mathipa-Mdakane, M. G., & Thantsha, M. S. (2022). Lacticaseibacillus rhamnosus: un candidato adecuado para la construcción de nuevas cepas probióticas bioingenierizadas para el control dirigido de patógenos. Foods, 11(6), 785.
    16. Vitetta, L. & Coulson, S. & Thomsen, M. & Nguyen, T. & Hall, S. (2017). Probióticos, acidosis D-láctica, estrés oxidativo y especificidad de cepa. Gut Microbes 8 (4): 311–322.
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    19. Hietbrink, F., Besselink, M. G., Renooij, W., de Smet, M. B., Draisma, A., van der Hoeven, H., & Pickkers, P. (2009). Systemic inflammation increases intestinal permeability during experimental human endotoxemia. Shock32(4), 374-378.
    20. Fasano, A. (2012). Intestino permeable y enfermedades autoinmunes. Clinical reviews in allergy & immunology42, 71-78.
    21. Cryan, J. F., & Dinan, T. G. (2012). Microorganismos que alteran la mente: el impacto de la microbiota intestinal en el cerebro y el comportamiento. Nature reviews neuroscience, 13(10), 701-712.
    22. Mayer, E. A., Tillisch, K., & Gupta, A. (2015). El eje intestino-cerebro y la microbiota. The Journal of clinical investigation125(3), 926-938.
    23. Banks, W. A. (2008). La barrera hematoencefálica: conectando el intestino y el cerebro. Regulatory peptides149(1-3), 11-14.
    24. Foster, J. A., & Neufeld, K. A. M. (2013). Eje intestino-cerebro: cómo influye el microbioma en la ansiedad y la depresión. Trends in neurosciences36(5), 305-312.

     

     

     

    Prueba de SIBO en casa

    Si los síntomas anteriores te resultan familiares, el siguiente paso es averiguar si realmente existe un sobrecrecimiento bacteriano. HOLOLIFE Center ofrece una prueba respiratoria de SIBO en casa analizada por Nordic Laboratories: recoges muestras de aliento durante tres horas después de beber una solución azucarada, y el laboratorio mide el hidrógeno y el metano que producen las bacterias en sobrecrecimiento. El resultado te indica si es probable que haya SIBO y qué patrón de gas presentas, lo que te proporciona a ti y a tu médico un punto de partida concreto para el tratamiento. Para obtener ayuda para interpretar el informe, hay disponible una consulta remota con el Dr. Olli Sovijärvi.

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